Paris.- La izquierda francesa mejoró su influencia política con un resultado alentador en la primera ronda de las elecciones municipales y cantonales, pero deberá consolidar su éxito en la convocatoria del próximo domingo. Si bien las estadísticas fueron favorables con un 47 por ciento de preferencias para el Partido Socialista (PS) y sus aliados, frente a un 45,5 por ciento del bloque derechista, las expectativas se concentran ahora en la segunda vuelta.
De hecho, los principales medios de prensa locales calificaron el balance de los sufragios de la víspera como “advertencia” o “voto de castigo” al presidente de la República, Nicolás Sarkozy, en razón de su pérdida de popularidad.
La celeridad en las reformas prometidas por la gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP) pudiera verse sensiblemente afectada si, como todo indica, el grupo de izquierda logra hacerse de posiciones importantes en alcaldías y cantones del país.
El primer secretario del Partido Socialista (PS), Francois Hollande, declaró que el balance es muy positivo y constituye un llamado a la reflexión al gobierno, en especial por las metas incumplidas de mejorar el poder adquisitivo de los franceses.
Por su parte, la líder del Partido Comunista, Marie-George Buffet, feliz por algunos logros en su bastión de Seine-Saint Denis, llamó a la cohesión y alianza con los socialistas, así como Los Verdes en la segunda vuelta. Para analistas de la emisora FranceInfo y los informativos de televisión iTele y BFM, el panorama ofrece una perspectiva interesante para la izquierda el venidero día 16, con posibilidades de imponerse, revirtiendo los reveses del 2001. Los votantes eligen alcaldes y otros líderes locales en más de 36 mil poblaciones y ciudades de todo el país. París respondió plenamente a los pronósticos y reeligió ampliamente al socialista Bertrand Delanoe por otros seis años. Si bien la campaña se centró en asuntos locales, los sufragios tocaron puntos políticos más amplios. Fue un medidor que pese al comentario del primer ministro, Francois Fillon, de seguir adelante con el proyecto de derecha, puso luz roja en el semáforo.
Por su parte, la líder del Partido Comunista, Marie-George Buffet, feliz por algunos logros en su bastión de Seine-Saint Denis, llamó a la cohesión y alianza con los socialistas, así como Los Verdes en la segunda vuelta. Para analistas de la emisora FranceInfo y los informativos de televisión iTele y BFM, el panorama ofrece una perspectiva interesante para la izquierda el venidero día 16, con posibilidades de imponerse, revirtiendo los reveses del 2001. Los votantes eligen alcaldes y otros líderes locales en más de 36 mil poblaciones y ciudades de todo el país. París respondió plenamente a los pronósticos y reeligió ampliamente al socialista Bertrand Delanoe por otros seis años. Si bien la campaña se centró en asuntos locales, los sufragios tocaron puntos políticos más amplios. Fue un medidor que pese al comentario del primer ministro, Francois Fillon, de seguir adelante con el proyecto de derecha, puso luz roja en el semáforo.
