Todo hacia presagiar el triunfo de Rajoy en las urnas. ¡¡Victoria y Esperanza!!. Un cambio en la España gris de Zapatero. Cariacontecidos, una vez conocida la derrota, la niña de Rajoy no fue talismán. Rajoy, salió al balcón de la calle Génova en medio de la derrota, sin Victoria Esperanza. Su discurso era otro, menos eufórico se mostró respetuoso con el ganador. Pero sus militantes no participan de su lógica discursiva. Nada más mencionar a Luis Rodríguez Zapatero, los adjetivos silencian la voz del cansado dirigente. Sus militantes piden la dimisión y llaman mentiroso a Zapatero, Rajoy asiente. Parece que la nueva legislatura no cambiará la actuación del grupo parlamentario popular frente al gobierno. Es más, los analistas políticos cercanos al partido Popular, Pedro J. Ramírez del periódico El Mundo, señalaba de forma espuria en su editorial, que el asesinato del militante socialista Isaías Carrasco por ETA equivalía al atentado de Al Qaeda del 11 de marzo de 2004. En otras palabras, favorecía el voto al PSOE, y por ende si ganaba las elecciones se podría estar hablando de ilegitimidad o de manipulación del voto. Ha sido plantear esta interpretación y ponerla en circulación para ver como algunos comentaristas del Partido Popular aplican el argumento una vez conocido el resultado en las urnas.
Así, nuevamente, el Partido Popular tiene un motivo para ubicarse en la extrema derecha y señalar que las elecciones le han sido robadas por una acción terrorista de última hora. Esta línea es compartida por algunos líderes del Partido Popular. Solo así se entiende el desliz en la primera comparecencia pública de Pío Escudero, jefe de campaña de Rajoy, en ella no hubo mención a la muerte de Isaías Carrasco, se limitó a destacar la tranquilidad democrática de la jornada electoral, agradeció a sus militantes y terminó manifestando su incredulidad en los sondeos hasta no tener resultados oficiales. Mientras tanto, las otras fuerzas políticas habían iniciado sus primeras comparecencias con un recordatorio a Isaías Carrasco. ¿Olvido? o un acto deliberado que mostraba cual era la concepción implícita que se manejaba sobre la muerte del militante del PSE a manos de ETA. No era nuestro militante. Esta circunstancia será enmendada en su segunda comparecencia ante la prensa, eso sí, había pasado una hora y media. En esta ocasión, Pio Escudero condenará el atentado. Estos detalles son significativos de la frustración del Partido Popular una vez conocida su derrota electoral.
Sin embargo, tras una campaña concluida abruptamente por el asesinato del ex-concejal Isaías Carrasco, el triunfo del PSOE se antoja el resultado menos malo. Un bipartidismo ramplón se consolida. Bipartidismo que se orienta de manera especial cuando no se obtiene la mayoría absoluta. En estas circunstancias, los partidos nacionalistas históricos de la derecha catalana y vasca son la llave del compromiso político de la llamada gobernabilidad, tanto para el PSOE como para el PP. Así ocurrió si nos remitimos al pasado reciente en 1996 con Aznar, en 2004 y vuelve a ocurrir en 2008. Pero no es un problema de legislatura o de coaliciones. Seguramente el PSOE formará gobierno en solitario y tendrá ayuda parlamentaria de Convergencia y Unión y en alguna medida del Partido Nacionalista Vasco, Coalición Canaria , Bloque Gallego o Izquierda Unida, entre otros. Siempre habrá quien preste su mano para sacar adelante las propuestas de ley y la legislatura, sin amenazas de elecciones anticipadas. Pero más allá de estas posibles articulaciones y acuerdos, sobre todo para la sesión de embestidura, en la cual Zapatero verá refrendado su condición de Presidente de Gobierno, los temas que se antojan más espinosos y que encontrará un Partido Popular ciertamente crispado serán las relaciones entre la Iglesia Estado, los problemas de política de inmigración, y una nueva propuesta sobre diálogo con ETA, además de la reforma de los estatutos de Autonomía, en especial el catalán, pendiente de la decisión de inconstitucionalidad. No cabe duda que la postura de la conferencia episcopal en los últimos años y sobretodo su posicionamiento pidiendo el voto para Rajoy marcó la relación con el PSOE en los últimos meses. EL PSOE debe ser coherente, denunciar y acabar con los privilegios de la Iglesia. Así, el futuro inmediato, no es precisamente miel sobre hojuelas. La crispación está asegurada. Si además agregamos el ámbito de la ley de aborto, los problemas específicos de la privatización de la sanidad la confrontación es un hecho.
