Washington.- Un mes después del Super, viene el “Minimartes” de las elecciones primarias en varias ciudades de Estados Unidos, y sondeos tienden a predecir que podría acercarse al ocaso la carrera presidencial de Hillary Clinton. Sin embargo, las encuestas ya se han equivocado con anterioridad. Por lo pronto, todos los ojos estarán sobre el candidato afroamericano Barack Obama, quien sueña con dar el golpe de gracia en las urnas a su rival demócrata.
Cuando sólo resta una docena de estados norteamericanos por celebrar comicios internos, la ex primera dama ha quedado rezagada en la importante competencia por acumular delegados de cara la convención partidista de agosto.
Luego de las victorias de Obama en Wisconsin y Hawaii, el pasado día 19, el legislador de Illinois extendió su racha de éxitos a 11 triunfos consecutivos y su campaña cobra fuerza de programa nacional sin precedentes.
Análisis de prensa explican que el parlamentario, de 46 años, logró socavar la base política de los Clinton, y su oratoria funciona como imán para conquistar votos incluso entre mujeres blancas y varones anglosajones. Las consultas previstas para mañana en Texas y Ohio anuncian 228 delegados por el estado sureño y 161 al noreste del país. Un candidato demócrata precisa al menos de dos mil 25 comisionados para afianzar la nominación. Expertos coinciden en que el concurso entre ambos aspirantes a la Casa Blanca proseguirá luego de las paradas del Minimartes, pero si el legislador negro se impone nuevamente serían giros prácticamente demoledores para Hillary Clinton. Según la cadena Fox News, Obama lidera con 48 por ciento las preferencias electorales en Texas, mientras la senadora por Nueva York cuenta con un 45 por ciento. En el caso de Ohio, la esposa del ex presidente William Clinton lleva la delantera con 46 frente a 38 por cientos de favoritismo para el legislador de padre keniano.Los estados de Vermont y Rhode Island también organizarán primarias mañana martes.
