Desde luego la productividad aumenta, y con ella el salario, pero desafortunadamente el trabajo es cada vez más precario haciendo que los franceses trabajen menos.
Así se comprende mejor la divisa “trabajar más para ganar más”. Sí, pero este slogan quiere decir exactamente lo que quiere decir, a saber, que el único medio de ganar más es trabajar más. En otras palabras las desigualdades de salario se explican grosso modo por las diferencias de tiempo de trabajo.
No obstante el salario no representa exactamente el poder adquisitivo, puesto que sólo entra, a penas, por un 60% en el ingreso disponible de los hogares: el resto está compuesto de ayudas, asignaciones familiares, suministros gratuitos como la salud y la educación. En revancha, en un país como Francia el salario representa un 70% del costo de producción de un producto cualquiera. Lo que plantea un problema de competitividad.
Sobretodo con relación a un país como Alemania que decidió jugarla “personal” comprimiendo los salarios. Estos últimos seis años el costo salarial unitario bajó en un 15% en Alemania, contra sólo un 5% en Francia. Los alemanes han ganado en exportaciones pero han perdido en poder adquisitivo.
¿Qué hacer? Desgraciadamente es muy dificil determinarlo. Se trata de hace de modo que el empleo expuesto no destruya empleo no expuesto y viceversa. Lo ideal sería una cooperación europea para proteger el empleo europeo y favorecer su productividad.
La gran fuerza de los EEUU reside en que es un país cerrado, a 90%. La gran debilidad de un país como Francia reside en que un país abierto a todos los vientos en particular a causa de la competencia algo desleal que le hace un país como Alemania.
“Marianne2” 22/02/2008 – traducción del francés de Luis CASADO
