La Habana.- Cambios para “continuar fortaleciendo la Revolución socialista en un momento histórico que exige ser dialécticos y creadores”, anunció Raúl Castro Ruz en su primer discurso como Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba. “Si el pueblo está firmemente cohesionado en torno a un único partido, éste tiene que ser más democrático que ningún otro, y con él la sociedad en su conjunto, que desde luego- como toda obra humana- se puede perfeccionar”.
En seguida el mandatario puntualizó: “no hay que temer a las discrepancias en una sociedad como la nuestra, en que por su esencia no existen contradicciones antagónicas, porque no lo son las clases sociales que la forman. Del intercambio profundo de opiniones divergentes salen las mejores soluciones, si es encauzado por propósitos sanos y el criterio se ejerce con responsabilidad”
En otra parte de su intervención, el estadista enfatizó el enorme gasto que implica para el Estado la política de gratuidades y los “millonarios subsidios que actualmente suponen numerosos servicios y productos distribuidos de una forma igualitaria, como los de la libreta de abastecimiento, que en las actuales condiciones de nuestra economía resultan irracionales e insostenibles”.
Al respecto, en su reflexión de fecha 16 de Enero del presente año, Fidel ya había señalado que “tampoco debe regalarse nada a los que pueden producir y (a los que) no producen o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o inteligencia”
Otras de las medidas anunciadas por Raúl Castro se refiere a la “progresiva, gradual y prudente revaluación del peso cubano”. Actualmente existen en el país dos tipos de moneda: el peso y el CUC. Este último vale 24 veces más que el primero.
En el libro “Cien Horas con Fidel” del periodista y Director del diario Le Monde Diplomatique Ignacio Ramonet, el líder de la revolución cubana expresa que para él la determinación más dura fue – sin lugar a dudas- “la doble moneda”.
La respuesta de Fidel alude a las desigualdades sociales que genera este tipo de medidas. Quienes tienen acceso a euros o libras esterlinas pueden convertirlas a CUC, situación que les permite vivir, incluso, sin trabajar.
La dualidad monetaria fue implementada como una forma de captar divisas y hacer frente a medidas decretadas por el Gobierno de Busch de bloquear la entrada de dólares al país.
El recién asumido jefe de Estado, reiteró que la prioridad será satisfacer las necesidades básicas de la población, tanto materiales como espirituales, partiendo del fortalecimiento sostenido de la producción nacional y su base productiva, “sin lo cual sería imposible su desarrollo”
En otra parte de su intervención, el estadista enfatizó el enorme gasto que implica para el Estado la política de gratuidades y los “millonarios subsidios que actualmente suponen numerosos servicios y productos distribuidos de una forma igualitaria, como los de la libreta de abastecimiento, que en las actuales condiciones de nuestra economía resultan irracionales e insostenibles”.
Al respecto, en su reflexión de fecha 16 de Enero del presente año, Fidel ya había señalado que “tampoco debe regalarse nada a los que pueden producir y (a los que) no producen o producen poco. Prémiese el mérito de los que trabajan con sus manos o inteligencia”
Otras de las medidas anunciadas por Raúl Castro se refiere a la “progresiva, gradual y prudente revaluación del peso cubano”. Actualmente existen en el país dos tipos de moneda: el peso y el CUC. Este último vale 24 veces más que el primero.
En el libro “Cien Horas con Fidel” del periodista y Director del diario Le Monde Diplomatique Ignacio Ramonet, el líder de la revolución cubana expresa que para él la determinación más dura fue – sin lugar a dudas- “la doble moneda”.
La respuesta de Fidel alude a las desigualdades sociales que genera este tipo de medidas. Quienes tienen acceso a euros o libras esterlinas pueden convertirlas a CUC, situación que les permite vivir, incluso, sin trabajar.
La dualidad monetaria fue implementada como una forma de captar divisas y hacer frente a medidas decretadas por el Gobierno de Busch de bloquear la entrada de dólares al país.
El recién asumido jefe de Estado, reiteró que la prioridad será satisfacer las necesidades básicas de la población, tanto materiales como espirituales, partiendo del fortalecimiento sostenido de la producción nacional y su base productiva, “sin lo cual sería imposible su desarrollo”
