En Cuba se instaló la Asamblea Nacional del Poder Popular en su séptima legislatura. Una vez validada su elección, suscrito el juramento de sus cargos e instalado el órgano supremo del poder del Estado, corresponderá a sus 614 diputados, como representantes de la voluntad soberana del pueblo cubano, la trascendental e histórica misión de elegir al nuevo presidente del Consejo de Estado y demás altos mandos del gobierno.
Concretamente, los asambleístas designarán a quienes desempeñarán en los próximos cinco años las responsabilidades de Presidente, Vicepresidente y Secretario de la Asamblea, y de Presidente, Primer Vicepresidente, otros cinco Vicepresidentes, el Secretario y 23 miembros más del Consejo de Estado.
A propósito de la elección del sucesor del presidente Fidel Castro, políticos cubanos descartan la posibilidad de que en Cuba surja un cambio político orientado hacia el sistema capitalista. El músico y diputado Adalberto Álvarez consideró en una entrevista con TeleSUR que de haber modificaciones, serán todas en pro de la revolución.
“Los cambios que pudieran haber siempre serían a favor de nuestro país, cambios pero con el mismo principio, el principio de la revolución, el principio socialista” aseguró Álvarez, diputado por la provincia de Camagüey.
Según el parlamentario, los cambios eventuales servirían “para mejorar nuestra vida interna. Seguro que se va a tratar, a partir de esta nueva legislatura, de mejorar una serie de cosas que no lo han podido ser por problemas coyunturales, problemas que todo el mundo sabe, que hemos estado bloqueados durante muchos años”.
Álvarez manifestó que las expectativas tienen que ver con “el análisis profundo que se va a hacer, de cómo podemos mejorar internamente nuestra forma de vida pero con un solo principio, el que hemos manejado durante estos 50 años. Otro cambio no va a haber, seguro que no” .
“Algo más que un parlamento”
La Asamblea Nacional del Poder Popular que instalará su séptima legislatura este domingo, es una institución homóloga a muchos parlamentos unicamerales del mundo. Pertenece a la unión interparlamentaria y es miembro del Parlamento Latinoamericano. Sin embargo, su estructura y funciones la diferencian de los modelos tradicionales. Para Julio Fernández Bulté, profesor de derecho en la Universidad de La Habana, “es algo más que el parlamento. El parlamento en el mundo lo que hace es legislar y nuestra Asamblea no solamente legisla, sino que constituye el poder superior del Estado”. El máximo órgano de la institucionalidad cubana se integra por 614 diputados que representan a todos los sectores de la sociedad y tienen la facultad de elegir al Consejo de Estado y presidente del mismo, al Consejo de Ministros y miembros del Tribunal Supremo y la Fiscalía General de la República. “Perfeccionarse cada día más”
Para el estudiante de derecho Manuel Vázquez, “es un modelo asambleísta por el protagonismo que tiene la Asamblea, donde reside el poder legislativo del país. Además hay que decir que está Asamblea tiene una constitución, en cuanto a sus diputados, que se ajusta a toda la estructura de la representación”. La Asamblea Nacional tiene la potestad de reformar la Constitución, aprobar, modificar o derogar leyes, así como discutir y aprobar los planes nacionales de desarrollo económico, el presupuesto del Estado, los sistemas monetario y crediticio y los lineamientos de la política exterior e interior. Entre sus responsabilidades se encuentra también declarar el estado de guerra, aprobar tratados de paz, establecer y modificar la división política administrativa del país y ejercer la más alta fiscalización sobre los órganos del Estado y del Gobierno. Alejandro González, también estudiante de derecho, recordó por su parte que “el sistema democrático cubano constantemente está diciendo, reconociendo a la opinión pública nacional e internacional que no es perfecto y que necesita de la participación activa de todos los ciudadanos para perfeccionarse cada día más”.
La Asamblea Nacional del Poder Popular que instalará su séptima legislatura este domingo, es una institución homóloga a muchos parlamentos unicamerales del mundo. Pertenece a la unión interparlamentaria y es miembro del Parlamento Latinoamericano. Sin embargo, su estructura y funciones la diferencian de los modelos tradicionales. Para Julio Fernández Bulté, profesor de derecho en la Universidad de La Habana, “es algo más que el parlamento. El parlamento en el mundo lo que hace es legislar y nuestra Asamblea no solamente legisla, sino que constituye el poder superior del Estado”. El máximo órgano de la institucionalidad cubana se integra por 614 diputados que representan a todos los sectores de la sociedad y tienen la facultad de elegir al Consejo de Estado y presidente del mismo, al Consejo de Ministros y miembros del Tribunal Supremo y la Fiscalía General de la República. “Perfeccionarse cada día más”
Para el estudiante de derecho Manuel Vázquez, “es un modelo asambleísta por el protagonismo que tiene la Asamblea, donde reside el poder legislativo del país. Además hay que decir que está Asamblea tiene una constitución, en cuanto a sus diputados, que se ajusta a toda la estructura de la representación”. La Asamblea Nacional tiene la potestad de reformar la Constitución, aprobar, modificar o derogar leyes, así como discutir y aprobar los planes nacionales de desarrollo económico, el presupuesto del Estado, los sistemas monetario y crediticio y los lineamientos de la política exterior e interior. Entre sus responsabilidades se encuentra también declarar el estado de guerra, aprobar tratados de paz, establecer y modificar la división política administrativa del país y ejercer la más alta fiscalización sobre los órganos del Estado y del Gobierno. Alejandro González, también estudiante de derecho, recordó por su parte que “el sistema democrático cubano constantemente está diciendo, reconociendo a la opinión pública nacional e internacional que no es perfecto y que necesita de la participación activa de todos los ciudadanos para perfeccionarse cada día más”.
Instituida el 2 de diciembre de 1976, la Asamblea Nacional representa el soberano poder del pueblo y es el único órgano con funciones legislativas, ejecutivas y judiciales, según la Constitución de la República.
