Washington.- A Hillary Clinton se le están acabando las tablas salvadoras en medio del tsunami de popularidad que parece escoltar al senador Barack Obama. En Texas y Ohio podrían signarse las movidas finales de la contienda. Cuando sólo resta una docena de estados norteamericanos por celebrar votaciones primarias, la ex primera dama ha quedado rezagada en la importante competencia por acumular delegados de cara la Convención Demócrata de agosto.
Luego de las sólidas victorias de Obama en Wisconsin y Hawaii, el martes 19, el legislador de Illinois extendió su racha de éxitos electorales a 10 triunfos consecutivos y su campaña cobra fuerza de programa nacional sin precedentes.
Análisis de la prensa estadounidense explican que el parlamentario de 46 años logró socavar la base política de los Clinton, y su oratoria funciona como imán para conquistar votos incluso entre mujeres blancas y varones anglosajones.
Como nunca antes desde el comienzo del concurso presidencial en 2007, la congresista neoyorquina necesita con urgencia empaquetar los próximos premios gordos que reservan los comicios de Texas, Ohio, y tal vez Pennsylvania, en abril venidero.
Las dos primeras consultas internas, previstas para el 4 de marzo, anuncian 228 delegados por el estado sureño y 161 al noreste del país. Un candidato demócrata precisa al menos de dos mil 25 comisionados para afianzar la nominación.
Después de las elecciones del día 19, Obama lleva ventaja sobre Clinton con un guarismo de mil 319 frente a mil 245 en la cuenta de los diputados, incluyendo la adición de los llamados “superdelegados” designados por la dirección del partido azul.
Los expertos coinciden en que el pulseo entre ambos aspirantes a la Casa Blanca proseguirá luego de las paradas en Texas y Ohio. Empero, si el legislador se impone nuevamente serían golpes cuasi-demoledores para Hillary.
Otras votaciones importantes aguardan por los demócratas en Pennsylvania el 22 de abril, donde 188 delegados esperan por el endoso. También el 6 de mayo, Indiana (84 representantes) y Carolina del Norte (134) tendrán su cuota de expectación mediática.
Sondeos de opinión compilados por el medio Real Clear Politics demuestran que -pese a la cadena de victorias de Obama- sería aún prematuro declarar la derrota política de la esposa del ex presidente William Clinton.
Por el momento, la senadora de Nueva York aventaja a su rival en un margen de 52,7 a 38 por ciento en cuanto a intención de sufragio en Ohio.
En Texas, la Clinton también lidera por siete puntos porcentuales el favoritismo de los ciudadanos.
Sin embargo, estas encuestas se realizaron antes del 18 de febrero y no tuvieron en cuenta la velocidad adquirida por Obama con sus éxitos en Wisconsin y Hawaii, un aderezo psicológico que tiende a conmover el criterio de miles de votantes.
No hay dudas de que muchas sorpresas todavía emergerán en la carrera estadounidense por el Salón Oval. Pero la pregunta capital es: ¿Podrá un negro, de padre musulmán nacido en Kenya, ganar la Presidencia de la primera potencia mundial?
