Pese al cerco informativo y a los intentos por minimizar el conflicto, es una realidad que la lucha de los trabajadores salmoneros está firme y decidida a mantener en alto las banderas de sus justas reivindicaciones. La obligación que nos asiste a quienes militamos en el movimiento sindical es dar continuidad a una campaña amplia de solidaridad moral y material, para que esta justa lucha no se vea disminuida por las necesidades básicas de las cientos de familias en conflicto, que deben ser satisfechas.
Por eso lo primero es tomar contacto con los dirigentes de Aguas Claras (Benjamín Teneb es el presidente del Sindicato, benjatene@yahoo.es) y junto con remitirle mensajes de apoyo, que serán sin duda dados a conocer a los trabajadores y dirigentes en conflicto, pedir el número de la cuenta de ahorros o cuenta corriente del Sindicato y hacer depósitos para apoyar la olla común y las actividades que demanda la huelga.
Como organización hemos hecho un primer aporte desde nuestro fondo de huelga y llamado a nuestros afiliados a hacer lo mismo. No importa el monto que se haga llegar, cada aporte que reciban nuestros compañeros será un espaldarazo para su justa y digna lucha. Apoyemos efectivamente, no son suficiente las visitas protocolares y las palabras de compromiso. Se necesita apoyo real y permanente a la lucha.
No obstante ser este un conflicto complejo, no es el único. Son varias las huelgas en desarrollo y el elemento común a todas es el total desconocimiento que de ellas tienen los trabajadores. Lamentablemente son ínfimas comparadas con el número de trabajadores organizados y la nada misma si se comparan con el total de la fuerza de trabajo ocupada.
Esto es lo que sirve como argumento para la equivocada visión gubernamental. Si las huelgas fueron mínimas durante el 2007(siguiendo la tendencia de los últimos años) es producto de la deficiente legislación laboral y en ningún caso reflejo de disminución de la conflictividad ni de las ganas de luchar. Es frustrante para los trabajadores ir a la huelga y ver como su patrón ingresa reemplazantes pese a no cumplir la ley, decepciona constatar que pese a denunciar a tiempo, la fiscalización y sanción al abuso patronal es deficiente o derechamente nula. Ahí es donde debe buscar el ministro las razones de la “baja conflictividad”.
Donde están las sanciones ejemplarizadoras para esos patrones que tienen a sus trabajadores en largas huelgas y no cumplen con lo que les exige la ley, donde está la tan mentada igualdad de la que siempre se jactan nuestro gobernantes?.
El más claro ejemplo de lo anterior lo viven los trabajadores socios del Sindicato del semanario El Siglo. No solo su patrón ( el Partido Comunista a través de una empresa de fachada – igual que los capitalistas – ¿ah?) impugnó la constitución del Sindicato y se sentó en la ley al negarse a negociar colectivamente, sino que hizo tabla rasa de todas las normas legales vigentes. Fueron a la huelga empujados por la indiferencia y la prepotencia patronal , y hoy al acercarse a los 140 días de huelga, hacen grandes esfuerzos por sostenerse, sin recibir de sus pares en el sindicalismo toda la solidaridad que se merecen. A los compañeros de El Siglo se les puede ayudar contactándolos a sindicatoelsiglo@gmail.com , o comprando su periódico “el siglo en huelga” que se está vendiendo en distintos kioskos de Santiago. Es una obligación del movimiento sindical analizar con detenimiento los fenómenos que se viven en la organización y sacar lecciones de ello. Sin duda que es por deficiencias propias, además de las trabas del modelo, que no logramos desarrollar totalmente la solidaridad y el compromiso clasista.
MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente
El más claro ejemplo de lo anterior lo viven los trabajadores socios del Sindicato del semanario El Siglo. No solo su patrón ( el Partido Comunista a través de una empresa de fachada – igual que los capitalistas – ¿ah?) impugnó la constitución del Sindicato y se sentó en la ley al negarse a negociar colectivamente, sino que hizo tabla rasa de todas las normas legales vigentes. Fueron a la huelga empujados por la indiferencia y la prepotencia patronal , y hoy al acercarse a los 140 días de huelga, hacen grandes esfuerzos por sostenerse, sin recibir de sus pares en el sindicalismo toda la solidaridad que se merecen. A los compañeros de El Siglo se les puede ayudar contactándolos a sindicatoelsiglo@gmail.com , o comprando su periódico “el siglo en huelga” que se está vendiendo en distintos kioskos de Santiago. Es una obligación del movimiento sindical analizar con detenimiento los fenómenos que se viven en la organización y sacar lecciones de ello. Sin duda que es por deficiencias propias, además de las trabas del modelo, que no logramos desarrollar totalmente la solidaridad y el compromiso clasista.
MANUEL AHUMADA LILLO
Presidente
