El agravante de torturas o actos de barbarie conlleva una pena máxima de cadena perpetua. Además de ser el “juicio póstumo de Augusto Pinochet” será también “el único del conjunto del sistema de represión puesto en marcha por la dictadura chilena”, han afirmado hoy los cuatro abogados de las familias de los franceses desaparecidos en un comunicado.
Este juicio concierne a los responsables de la Dirección de Inteligencia Nacional (Dina) u otros cuerpos que secundaron a Pinochet en su “labor de eliminación de la oposición”, indicaba entonces la magistrada.
Clément no había hecho caso de la petición de la Fiscalía de sobreseer la causa contra varios de los 19 imputados iniciales, incluido el fundador de la Colonia Dignidad, Paul Schaefer.
Entre los que serán juzgados se encuentra, además, de Schaefer, el ex jefe de la Dina, Manuel Contreras. Completan la lista Rafael Ahumada Valderrama, Enrique Arrancibia Clavel, Herman Brady Roche, Pedro Espinoza Bravo, Gerardo Godoy García, Raul Iturriaga Neumann, Miguel Krasnoff Martchenko, Marcelo Moren Brito, Andrés Rigoberto Pacheco Cardenas, Luis Joachim Ramirez Pineda, Osvaldo Enrique Romo Mena. Emilio Sandoval Poo, Humberto Zapata Reyes, José Zara Holger, y el argentino José Osvaldo Riveiro.
Dos de ellos, Pachecho Cardenas y Romo Mena, han muerto desde que la juez instructora ordenó el juicio, y su fallecimiento será “constatado” al abrirse la vista, dijeron las fuentes.
Los cuatro franceses desaparecidos son Alfonso Chanfreau Oyarce, Etienne Pesle, Georges Klein y JeanYves Claudet Fernández. Los tres primeros fueron detenidos por agentes de la DINA entre 1973 y 1975, y el último lo fue durante un viaje a Argentina, a petición también de la Dina.
