Washington.- La sucesión de elecciones primarias hoy en Estados Unidos podría responder la pregunta de quién tiene la mejor opción demócrata de derrotar al claro favorito republicano John McCain. En la contienda de este Súper Martes se pondrá a prueba además la consolidación de la llamada “Obamanía” contra la sorprendente resurrección electoral del senador de Arizona, opinan análisis de prensa. Hace seis meses, McCain parecía en el final de su carrera presidencial cuando atravesaba un serio descalabro financiero y numerosos consejeros políticos abandonaron su campaña en pos de la Casa Blanca.
Por su lado, Barack Obama siempre secundó a su rival Hillary Clinton en las encuestas de opinión hasta que comenzó un mantenido repunte de popularidad en las urnas a partir de los comicios en Iowa.
El parlamentario de Illinois, de 46 años y de padre nacido en Kenya, sueña con marcar un hito histórico y convertirse en el primer presidente negro de este país.
De acuerdo con varios sondeos públicos, que analizaron tendencias de sufragios en varios estados, al parecer la lucha final por la Oficina Oval podría desencadenarse entre el congresista afroamericano y el senador sureño de 72 años.
Sin embargo, de ser así y según un estudio de la firma Rasmussen Reports, McCain superaría a cualquier contendiente del partido azul en la consulta definitiva de noviembre, cuando se definirá el relevo del actual gobernante republicano George W. Bush.
El informe Rasmussen señala que McCain lleva una ventaja en intención de votos sobre la ex primera dama de 48 a 40 por ciento, y respecto a Obama, la diferencia es 47 a 41 por ciento.
Entre los propios republicanos, el veterano de guerra está 12 puntos arriba en las encuestas y acaba de recibir el respaldo del gobernador californiano Arnold Schwarzenegger y el ex candidato presidencial Rudolph Giuliani.
McCain, quien con escaso capital disponible hace muy poca publicidad televisiva, espera en la jornada del martes propinar el golpe conclusivo a su perseguidor más cercano, el mormón Mitt Romney.
No obstante, expertos electorales apuntan que la primacía del congresista de Arizona podría mermar entre algunas comunidades conservadoras y líderes de la derecha cristiana, a quienes el parlamentario tildó de intransigentes.
Otro punto en contra de McCain es su estado de salud, un tema controversial luego que al senador le fueron extirpadas varias lesiones cancerosas de la piel.
