Pero desde la crisis de las « subprimes » en los EEUU, y el casi quiebre del banco “Northern Rock”, cuya deuda representaba cuatro veces la deuda del Crédit Lyonnais (*) -salvado con dinero público-, los bancos britanicos comienzan a apretarle el cinturon a los clientes mas riesgosos, es decir a los mas pobres. Se les retira su tarjeta de crédito.
El banco británico en línea Egg decidió anular, en las semanas que vienen, 160.000 tarjetas de crédito, o sea de cortarle el crédito a un 7% de sus clientes. Este 7% es, evidentemente, el más modesto. Así, la crisis llegó por los pobres (los pobres a quienes se hizo soñar con apartamentos que podían comprar con nada porque el valor de dichas viviendas iba a aumentar) pero la crisis les cayó encima.
La diferencia entre deuda privada y deuda pública es enorme. El Estado (la deuda pública) no tiene el mismo horizonte de vida que un hogar o que un individuo. Los gobiernos pasan, los hogares pasan, pero la administración permanece, y con ella el fisco que reembolsa la deuda. Es la razón por la cual la deuda pública es, a monto igual, menos peligrosa que la deuda privada.
La frase del día : « Aun no soy rico, pero ya debo algunos miles de millones de marcos » , frase de un financiero alemán durante la Gran inflación. 1919-1923. En otras palabras : Quién paga sus deudas se empobrece.
Escribe Bernard MARIS – “Marianne2” 05/02/2008 – traducción del francés de Luis CASADO
