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Agosto 18, 2026

Por qué cambiar una Constitución / I

La Constitución Política es la ley más importante. Debe orientar la búsqueda del bienestar y la felicidad de todos los habitantes de un país por el camino de la paz, la convivencia y el progreso. Y no sólo ha de ser democrática en su contenido; también en su gestación.

La Constitución vigente en Chile desde 1980 no es democrática. Junto con negar una parte considerable y fundamental de los derechos humanos y civiles, fue gestada, redactada y aprobada durante una dictadura y bajo estado de excepción. Peor aún, los políticos que asumieron posteriormente la conducción del país, tanto desde el gobierno como desde la oposición, le introdujeron sólo reformas puntuales, parciales e insuficientes y dieron unilateralmente por terminada la transición, manteniendo la mayoría de las injusticias permitidas constitucionalmente.

De este modo, si bien el resultado del plebiscito de 1988 negó a Pinochet la posibilidad de continuar en el poder durante ocho años más y bajo su propia “democracia protegida”, no condujo hacia la restitución de los derechos sociales que exigían los ganadores en las urnas sino a una transacción entre la Concertación y la derecha en torno a una Constitución “mixta”.

El analista político Patricio Navia lo escribió en 2005, una semana después de que el entonces Presidente Ricardo Lagos firmara la Constitución pinochetista reformada declarándola “democrática”.

“Pese a que el legado de violaciones a los derechos humanos y las acusaciones de corrupción justificadamente arruinen el sitial histórico de Pinochet, la reciente reforma constitucional lo consolida como el fundador del orden legal actual. Aquel que gobernó dictatorialmente por 17 años -y que nunca creyó en la democracia- es el padre de la democracia actual”.

Producto de ello, los chilenos del siglo XXI vivimos en un país atrozmente desigual, injusto, temeroso del pasado, materialista y devoto de las cifras, sin alternativas políticas ni avance socioeconómico y con una estabilidad sólo aparente, fundada en la apatía de gran parte de la población privada de derechos esenciales.

Autoconvocarse votando

Sin embargo, la democracia indica que el único facultado para declarar cerrada o no una etapa de su historia es el propio pueblo. Y desde esa amplia mayoría ciudadana ha surgido hoy una propuesta concreta de cambio.

Un movimiento impulsado por personas en general sin connotación pública está llamando, organizando y ejecutando una campaña destinada a exigir a las autoridades políticas que, disponiendo las medidas necesarias, convoquen a una Asamblea Nacional Constituyente cuyos miembros redacten una nueva Constitución Política del Estado, una que represente genuinamente los intereses, necesidades y sueños de todos los chilenos, residentes dentro y fuera del territorio (una asamblea constituyente es un organismo colegiado y elegido por sufragio universal, lo que garantiza una representación fidedigna de la ciudadanía).

El nuevo movimiento, denominado Ciudadanos por una Asamblea Constituyente, partió formalmente el 24 de mayo de 2007 en la sede de la Federación del Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) y fue presentado públicamente el 21 de julio siguiente en el Palacio Ariztía de Santiago, facilitado por diputados adherentes.

Sus impulsores llaman directamente a marcar el voto en las próximas elecciones municipales (2008) escribiendo en éste, luego de indicar la preferencia por un candidato, una consigna por determinar que exija una Constitución democrática. Se apoyan en la disposición legal que permite que los sufragios con un rayado adicional a la línea vertical frente al nombre de un candidato también sean válidos, según el artículo 71°, número 5, de la ley chilena sobre votaciones populares y escrutinios:

“Las cédulas que la Mesa considere marcadas deberán escrutarse, pero se dejará testimonio en el acta de los accidentes estimados como marcas y de las preferencias que contengan”.

Una propuesta y una acción concretas por una nueva Constitución Política para Chile, realmente democrática.

Julio Frank Salgado
Santiago
http://chilenosconstituyente.blogspot.com