Adelantó que la presidenta le encargó “reeimpulsar el diálogo con la comunidades indígenas y sus dirigentes”, además de mantener una permanente evaluación de las políticas públicas hacia las comunidades indígenas”, aclaró.
El comisionado Egaña aseguró que deberá poner especial “atención a cómo se están aplicando esas políticas y a cómo se llevan a cabo los compromisos” que ha asumido el Ejecutivo en esa materia.
Un tercer objetivo que tendrá que cumplir en conjunto con el Ministerio de Planificación (Mideplán) tiene que ver con los cambios necesarios para lograr que la comunidad chilena “asuma plenamente su carácter multicultural”, dijo Egaña.
El comisionado Egaña manifestó que tiene grandes expectativas sobre su misión y lo que se puede lograr, porque “tenemos un millón de habitantes de este país que tiene su origen en distintos pueblos originarios” y “el resto de la ciudadanía tiene que desarrollar las mejores maneras para trabajar y convivir juntos”.
El nuevo asesor de la Presidenta aseguró que también que una de sus principales motivaciones será evitar que se produzcan más hechos violentos como medio para solucionar los problemas que afectan a los pueblos originarios.
“Yo creo que siempre cuando hay situaciones de conflicto tenemos que ser lo más cuidadosos con el uso de las herramientas que las distintas instituciones públicas tiene para enfrentar esos conflictos. Lo peor es que eso conflictos se traduzcan en pérdidas de vidas humanas”, dijo el comisionado.
Egaña se mostró esperanzado en que “en la medida que vayasmos solucionando los problemas que tienen los pueblos indígenas y el resto de la sociedad chilena tengamos una actitud distinta, vamos a ir suprimiendo la causas que generan estos posibles conflictos”, concluyó.
FIN DE UN EPISODIO
Después de 111 días en huelga de hambre, la activista pro mapuche Patricia Troncoso decidió poner fin a la medida de presión, según anunció el presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Monseñor Alejandro Goic.
La activista acogió una invitación que le formularon varios obispos a “apreciar el valor de la vida como un don maravilloso y a deponer su huelga de hambre”.
