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Agosto 18, 2026

Piden renuncia del Comandante de la Guarnición de Santiago

En carta pública, el periodista y Doctor en Comunicación Social , Héctor Vera Vera; ex prisionero de guerra  en la cárcel de Antofagasta, le pide al general de Ejercito Gonzalo Andrés Corazón de María Santelices Cuevas   que “renuncie ahora”. “Usted   representa la vigencia de una tremenda injusticia, que proviene del pasado dictatorial…y que se prolonga en nuestra imperfecta democracia actual”.

A Gonzalo Andrés del Corazón de María Santelices Cuevas, ascendido, recientemente, a   Comandante de la Guarnición  del Ejercito de la Región  Metropolitana , no le tembló la mano  el  18 de  octubre de 1973. Ese día sacó, desde la cárcel de Antofagasta, amarrados, con la vista vendada y bajo una lluvia de culatazos a 14 prisioneros políticos. Los 14 fueron   conducidos   hasta la quebrada del Way. Allí los exterminaron a punta de balazo y corvo.
 
 
CARTA PÚBLICA AL GENERAL GONZALO SANTELICES CUEVAS.
 
Sr.  General de la República de Chile:
 
Hoy domingo 27 de enero de 2008, me acabo de informar en el diario La Nación que Ud como jefe de un grupo de militares, sacó con violencia, el 18 de octubre de 1973, a los 14 presos políticos de la cárcel de Antofagasta, que fueron masacrados bajo las órdenes de Arellano Stark, tal como lo testificó el General Joaquín Lagos ante el Ministro Guzmán en el caso Caravana de la Muerte.
 
Ud dejó constancia, con su firma y grado,  de su acción en los registros de Gendarmería. Yo estaba preso en la cárcel de Antofagasta en calidad de “prisionero de guerra”  y formaba parte de los perseguidos de la dictadura. Los asesinados, en su mayoría jóvenes idealistas, ya habían sido juzgados por un tribunal militar y estaban cumpliendo con las condenas. En consecuencia su acción de sacarlos de la cárcel  era totalmente ilegal y constituye un completo secuestro.
 
Su conducta, en todos estos años, ha sido la del mediocre moral, la del buen cobarde que se esconde en la institución militar para minimizar su responsabilidad. Sin embargo, en los momentos de su “valiente acción”, ante “enemigos” completamente indefensos, usted  desplegó su total arrogancia que le ganaron la admiración de sus superiores. Es ese factor   de arrogancia y de inconsciencia lo que posiblemente le llevaron a participar en la siniestra cadena de torturas, de muertes y de crueldades con la que gente como Ud. jalona la historia reciente del Ejército de Chile.
 
Esta acción de felonía ha sido facilitada por la negligencia de los Tribunales de Justicia y de los gobiernos de la Concertación , que han dado luz verde a sus sucesivos ascensos hasta ser hoy general y Jefe de la Guarnición Militar de Santiago.
 
¿ No ha sentido vergüenza de su impunidad?  ¿ Con qué clase de conciencia  mira y se relaciona  Ud con su esposa, con sus hijos, con sus nietos? ¿Ninguna sospecha ha tenido de que su conducta ha producido profundo dolor entre sus víctimas, familiares, amigos y  en toda persona sensible al sufrimiento humano? ¿Se siente inteligente y fuerte al haber burlado los controles políticos y contar con el apoyo de sus oficiales superiores, mientras considera que sus víctimas son despreciables?
 
Si tiene un poco de dignidad, Sr. Gonzalo Andrés del Corazón de María Santelices Cuevas, debiera renunciar al Ejército y dejar su alto cargo. De todas maneras va a recibir una suculenta pensión, como la tienen pocos en nuestro país y tendrá beneficios especiales como General de la República de Chile. Ud representa la   vigencia de una tremenda injusticia, que proviene del pasado dictatorial…y que se prolonga en nuestra imperfecta democracia actual.
 
Si aun no lo sabe, las personas que Ud sacó de la cárcel con la vista vendada y amarrados, que Ud trató como a perros sarnosos, eran gente digna que luchó por una sociedad menos desigual, más fraternal…gente que, de alguna manera, son el sustento desde el cual Ud. ha construido su tranquila vida profesional y humana. Esas personas que Ud. llevó al matadero nunca se imaginaron que, gente joven como Ud. lo era en ese momento, tuvieran tanta crueldad y tan duradero cinismo.
 
Por la dignidad de sus nietos….no pida más protección institucional. Renuncie, ahora.
 
Héctor Vera Vera
Ex prisionero de guerra en Antofagasta
Periodista y Doctor en Comunicación Social