En la misma postura de monseñor Goic, el facultativo dijo que era la hora de escuchar a “un pueblo que ha sido postergado por años”, y agregó que la comunera puede morir por la convicción de sus ideas.
“Afortunadamente está recibiendo nutrición vía intravenosa, pese a que al principio no quería recibirla, pero nos dijo que su intención era llegar hasta las última consecuencias”, afirmó el dirigente gremial.
Juan Luis Castro expresó su temor que si no se accede a los beneficios que -a su juicio- son mínimos y legítimos, podría llegarse a un descenlace fatal en un plazo impredecible.
Según Castro, ya se ha excedido todos los plazos razonables más de cien días- y pese a estar con un cateter de nutrición, podría sufrir severas complicaciones al riñón, de asepsia y de cualquier otro tipo.
“Es necesario hacer un llamado, una vez más, al Supremo Gobierno, a que se sensibilice frente a esta situación y le conceda la libertad definitivamente los días domingos, que es lo único que ella pide y así termine esta huelga de hambre que le podría costar la vida a Patricia Troncoso”, subrayó Castro.
VOZ DE LA IGLESIA
El presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Alejandro Goic, dijo que en la conversación que sostuvo con Patricia Troncoso, le manifestó que depusiera esta huelga “porque el objetivo que buscaba, en gran medida se ha logrado, que es colocar en el tapete de la opinión pública nacional el tema indígena”. Pero, según Goic “Ella tiene sus razones que yo no pude sino respetar y no pude ayudar en que ella cambiara su parecer”, afirmó el prelado.
Para Monseñor Goic la sociedad chilena “de una vez por todas tiene que buscar una solución real y concreta a los problemas y demandas de un pueblo que tiene su cultura y tradición, y que merece todo nuestro respeto”.
El presidente de la Conferencia Episcopal indicó haber orado mucho por la salud de Patricia Troncoso, “y le he pedido a todas las comunidades y a ella también que lo hagan. Patricia es una persona de mucha fe que pertenece a la Iglesia Católica”.
El también Obispo de Rancagua destacó el trabajo que han hecho los obispos de la zona para dar solución a este problema, y que como Iglesia les dolería que esta situación terminara con la muerte de la joven mapuche, “cosa que confiamos y esperamos que así no sea”.
