El estudio rescata que la mayoría de los consultados dice sentirse representado en “baja” o “muy baja” medida por sus alcaldes, concejales, senadores y diputados.
El investigador de la UCSH, Marcelo Yáñez, afirmó que, para los sectores de bajos recursos, se mantiene sobre un 45 por ciento la percepción de representatividad baja o muy baja sobre la Presidenta Michelle Bachelet.
“La aprobación general de la Presidenta ha estado en torno al 40 por ciento y se ha señalado como una gran novedad, pero en lo que es gente pobre, ya en los dos años en que se ha hecho este estudio en torno a su propio gobierno, su nivel de aprobación ha estado en torno al 20 por ciento”, explicó el investigador.
“De manera muy curiosa, en los últimos dos años la gente ha señalado que le gustarían que fueran elegidos los ministros de Estado”, precisó el académico, al indicar que los pobres muestran una expectativa de mayor participación.
La opinión sobre la relevancia de los partidos políticos en la sociedad también sufre, ya que ha presentado una caída de 7,7 puntos porcentuales desde el 2006, encontrándose actualmente con que un 49,3 por ciento de pobres estiman que los partidos no son necesarios. Además un 60,4 por ciento siente que éstos no responden a sus intereses.
Para el académico, en el tema de los actores de elección popular, “hablamos de una democracia que a ojos de la gente o percibidas por ellos le resulta en baja medida representativa”. Tanto es así, que de cada 4 personas encuestadas, 3 sienten que “en Chile se vive una pobre democracia”. Situación que se mantiene constante desde el 2003.
En cuanto a la consideración que las autoridades le otorgan a la opinión de la población pobre de Santiago, el estudio revela que el 63 por ciento de los encuestados siente que su opinión es considerada en baja o muy baja medida.
A los habitantes pobres de la capital poco les importa la trayectoria política de un candidato a un cargo público. Sólo un 5,8 por ciento lo considera necesario, mientras que las características que se consideran más valiosas son que el candidato se preocupe por las necesidades de la gente, que sea honesto, que viva en la comuna en la cual quiere ser elegido y que quiera hacer algo por ella.
Yañez manifestó la necesidad de que “los actores políticos desarrollen nuevas formas de relación con la ciudadanía a fin de que puedan reencartarla con la política, lo que es imprescindible para fortalecer un sistema democrático”. Para ello, agregó, “es imperioso que los partidos políticos, candidatos, legisladores y el gobierno incorporen las prioridades de las personas en sus propuestas, y luego se esfuercen al máximo por concretarlas. Se requiere que el país y la sociedad que estamos construyendo logre representar a la mayor parte posible de todos los ciudadanos, indistintamente de cualquier condición particular”.
El estudio posee un 99,7 por ciento de nivel de confianza y un 4,2 por ciento de error en la muestra estimada.
