Nueva York.- El mormón Mitt Romney, que sufrió dos severas derrotas en Iowa (centro) y New Hampshire (noreste), resucitó este martes en las primarias republicanas de Michigan, el estado donde nació, al lograr una victoria que le permite quedar en carrera para la Casa Blanca. “Esta noche es el inicio del regreso”, se congratuló Romney ante sus partidarios, al celebrar un necesitado triunfo en el estado en el que nació y del que su padre George fue gobernador en los 60, tras perder frente el senador John McCain en New Hampshire y el bautista Mike Huckabee en los caucus de Iowa.
“Esta noche es un triunfo del optimismo contra el pesimismo al estilo de Washington”, añadió el mormón Romney, que sólo había ganado hasta ahora en el poco poblado Wyoming (oeste), y que lleva a cabo una multimillonaria campaña, buscando suceder al republicano George W. Bush dentro de un año en la Casa Blanca.
Según las proyecciones de los canales noticiosos estadounidenses, el ex gobernador de Massachusetts, que se declara admirador del ex presidente del Gobierno español José María Aznar, logró 37% de los votos, contra 31% para McCain y 17% para Huckabee.
Romney mantiene une dura línea contra la inmigración ilegal. Con su triunfo en Michigan, un estado severamente afectado económicamente, Romney encara con mayor tranquilidad las próximas primarias y el llamado “supermartes” del 5 de febrero, cuando más de una veintena de estados designarán a quiénes prefieren de candidatos para las elecciones presidenciales del 4 de noviembre.
Entre 2000 y 2007 el estado norteamericano de Michigan perdió 275 mil puestos de trabajo en el sector industrial. El 10,5% de su población (estimada en algo más de 10 millones de personas) vive bajo el nivel de pobreza.
