El contenido del nuevo “mini-tratado”, como lo llamó Sarkozy, se asemeja bastante al fenecido proyecto de constitución. Según el ex presidente francés Valéry Giscard d’Estaing, los gobiernos europeos se limitaron a hacer algunos “cambios cosméticos” al proyecto de constitución, que él había redactado.
La principal reforma consiste en reemplazar el sistema de mayoría cualificada por el de doble mayoría. Actualmente, la Unión es dirigida por el Consejo de Ministros, presidido por cada país durante seis meses, al que asisten los ministros competentes según el temario. Las decisiones fundamentales, como modificar un tratado o iniciar una nueva política común, deben ser adoptadas por unanimidad. Éste mecanismo fue pertinente hace dos décadas, cuando los miembros de la entonces Comisión Europea se reducían a seis, pero resulta inoperante entre 27. El Tratado de Niza (2001) introdujo el mecanismo de la mayoría cualificada. Cada estado dispone de un número de votos que guarda relación con su importancia demográfica: los grandes (Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido) disponen de 29 votos cada uno; los siguen España y Polonia con 27 votos, y el número de votos de los otros países decrece hasta la pequeña Malta, que tiene sólo tres. El total de votos suma 345 y la mayoría cualificada es de 255 (73,9% de 345).
El Tratado de Lisboa comprende un nuevo mecanismo de doble mayoría: las decisiones serán adoptadas con el voto favorable de 55% de los Estados y de 65% de la población. Sin embargo, a pedido de Inglaterra, en política extranjera y fiscal continúa rigiendo la regla de la unanimidad, y Polonia consiguió postergar la entrada en vigencia del nuevo sistema hasta 2014.
La nueva institucionalidad otorga al Parlamento Europeo competencias en materias presupuestarias y de acuerdos internacionales, e incluye la “iniciativa ciudadana“: si un grupo superior a un millón de ciudadanos de varios estados lo solicita, la Comisión deberá formular propuestas legislativas. Se crean también los cargos de Presidente del Consejo Europeo, y de Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, asesorado por un Servicio Europeo de Acción Exterior, ambos elegidos por 30 meses.
El tratado da una dimensión jurídica a los derechos fundamentales de los ciudadanos europeos, como las libertades individuales, la no discriminación, y los derechos económicos y sociales. Con dos excepciones notables: el Reino Unido y Polonia se oponen a incluir estos derechos en sus legislaciones y consiguieron quedar eximidos de aplicarlos.
Extensión del euro Las dos islas-estados del mediterráneo, Chipre poblada por 779.000 habitantes y Malta con 408.000, adoptaron el euro este 1ero de enero 2008, pasando a ser los estados 14 y 15 en utilizar la moneda única. El euro es utilizado por 318 millones de personas, sobre los 493 millones que componen la UE.De los doce países que conservan sus monedas nacionales, nueve esperan adoptar el euro entre 2009 y 2014. Para eso requieren cumplir con los “criterios de convergencia” exigidos por el Tratado de Maastricht: el déficit fiscal no puede superar 3%; el endeudamiento no puede ser superior al 60% del PIB (con excepciones); y la inflación debe ser baja.
Es posible que el próximo año la República Checa y Eslovaquia adopten la moneda común. Los otros candidatos, Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Polonia, Bulgaria y Rumania, pasarían al euro durante los próximos cinco años. Sólo tres países han resuelto mantener su moneda: el Reino Unido, Suecia y Dinamarca, aunque el gobierno danés estaría preparando un nuevo referéndum sobre el paso al euro.
El sistema de posicionamiento Galileo El proyecto Galileo busca emancipar a Europa de la dependencia tecnológica del sistema estadounidense GPS. Galileo está concebido como un sistema esencialmente civil, capaz de situar un objeto con una precisión del orden de un metro, superando al GPS cuya precisión es de una decena de metros.El costo del sistema de posicionamiento europeo, incluyendo la puesta en órbita de 30 satélites, asciende a 3.600 millones de euros. Inicialmente, un tercio del este monto sería financiado por el presupuesto de la Unión y el resto por empresas privadas asociadas al proyecto: el francés Thalès, el español Hispasat, el británico Inmarsat, los italianos AENA y Finmeccanica, y un conglomerado alemán dirigido por Deutsche Telekom.
Sin embargo, Galileo sufrió una seria crisis en mayo 2007 cuando las ocho empresas privadas se retiraron del proyecto. La difícil coordinación entre los inversionistas provocó primero retardos y luego desacuerdos de fondo.
La defección de los socios privados, puso a la Unión ante el grave dilema de abandonar el proyecto o encontrar el complemento de 2.400 millones de euros. La Comisión Europea, se pronunció en mayo 2007 “por una financiación pública completa de los 30 satélites y del futuro sistema de navegación, explotado por el privado una vez que sea operacional”.
Finalmente, en noviembre 2007, los ministros de finanzas de la Unión y el Parlamento Europeo consintieron en inscribir en el presupuesto de la UE 2007-2013 los 2.400 millones. 1.600 de ellos saldrán de los fondos no utilizados en la política agrícola común en 2007. Esta forma de financiación fue aprobada por el sistema de mayoría cualificada, con el voto en contra de Alemania, que prefería aportes directos de los estados a la Agencia Espacial Europea, y con la abstención de España.
El sistema Galileo debería ser parcialmente operacional en 2010 y plenamente en 2012.
La ampliación del espacio Schengen El viernes 21 de diciembre, nueve países del este, casi todos ex miembros del bloque soviético, se sumaron a los 15 que forman parte del espacio Schengen que suprime los controles fronterizos entre casi todos los Estados miembros de la Unión. Esto implica la libertad de movimiento sobre 24 países, un territorio que se extiende desde Portugal hasta Estonia, Grecia o Finlandia.Hasta noviembre, el espacio de libre circulación cubría 15 países: Portugal, España, Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Italia, Grecia, Alemania, Austria, Dinamarca, Suecia y Finlandia. Más dos países que no son parte de la Unión: Islandia y Noruega. Suiza podrá sumarse el próximo año.
Desde el 20 de noviembre se han sumado: Polonia, Hungría, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Letonia, Lituania, y Malta. Estos países han asumido el control de la frontera oriental de la Unión. Se mantienen fuera del espacio Schengen y controlan sus fronteras: el Reino Unido, Irlanda y Chipre.
Tabaco y contrabando La tercera empresa mundial de tabaco, Japan Tabacco International, que fabrica las marcas Camel, Winston y Beson & Hegdes, acusada de haber organizado el contrabando de sus cigarrillos en Europa para evadir impuestos, aceptó el 14 de diciembre 2007 pagar una indemnización de 400 millones de dólares a la Unión Europea, a cambio del fin de toda acción jurídica. La suma será repartida a los servicios antidrogas de los estados de la Unión.En junio 2004, la empresa Philip Morris, primer productor mundial y también acusado de contrabando en Europa, aceptó verter 1.000 millones de euros en las cuentas de los servicios anti fraude de la Unión, a cambio de su impunidad jurídica.

