Posteriormente, durante la parada general de fábrica, Quezada ordenó que quedara en funcionamiento un solo aireador, “con la intención de ahorrar y vender energía al sistema interconectado central, sin considerar los problemas que podía provocar en la oxigenación y buen funcionamiento de la masa bacteriana de la laguna”.
Basándose en informes periciales y declaraciones, el fiscal agregó que “pudiendo revertir la decisión, no lo hace y valida la descarga de Riles con parámetros fuera de norma, que se extendió por más de treinta horas consecutivas, lo que provocó la gran mortandad de peces en el río Mataquito”.
Por orden del Tribunal de Garantía de Licantén, el ingeniro civil, Erasmo Quezada deberá cumplir arraigo nacional y firmar mensualmente ante la fiscalía de Las Condes, durante los cinco meses fijados para la investigación.
El ex subgerente de producción de la misma planta, José Francisco Bello, quien también iba a ser formalizado en esta audiencia , falleció a fines del 2007, por lo que se fijó para el 4 de marzo su audiencia de sobreseimiento.
