Con una severa vigilancia de una veintena de weichafe (guardias en mapudungún) se desarrolló el funeral del estudiante mapuche muerto el pasado jueves en la localidad de Vilcún, Matías Catrileo Quezada, el que terminó sin incidentes. El peregrinar se inició con una columna de comuneros que acompañaron los restos de Catrileo desde las dependencias del Hogar Las Encinas, desde donde caminaron cerca de 300 metros para llegar al recinto Parque del Sendero, donde se realizó la última arte del ritual indígena antes de sepultar los restos del joven universitario.
La recién asumida intendenta de la Araucanía, Nora Barrientes, anunció una querella contra quienes resulten responsables de los hechos de violencia.
El Gobernador de Malleco, Rubén Quilapy, provincia donde ya en menos de 20 días se han quemado tres vehículos, también expresó que el gobierno se hará parte de una querella contra todos quienes resulten responsables como autores de este nuevo atentado incendiario, al mismo tiempo que mostró su disposición para reunirse con la jefatura de Carabineros en la Araucanía, a fin de solicitar un incremento en efectivos policiales para vigilar la ruta cinco sur, que cruza esa zona.