Quito.- El gobierno ecuatoriano trabaja hoy en el diseño de la nueva arquitectura financiera con miras a crear un fondo de liquidez que promueva el crecimiento económico del país. Al anunciar esta iniciativa anoche, el presidente de la nación, Rafael Correa, resaltó que “la idea es hacer un sistema óptimo financiero; pasar de la forma más eficiente, rápida y segura, del ahorro a la inversión. Puntualizó que el ejecutivo tiene como reto lograr que el ahorro de los ecuatorianos depositados en el exterior, unos cinco mil millones de dólares, regrese al país para invertirlo en importante obras.
Ese ahorro debe fluir de manera eficiente a la inversión, ahí donde se lo necesita y “sirva para el desarrollo del país, con todas las normas de seguridad, por eso hemos construido, planificado”, subrayó.
De esta forma se garantizan los recursos, se evita endeudamiento externo y se podrá controlar al sistema bancario, agregó.
“Y eso se logra con una economía dinámica”, y con reformas institucionales, aseveró.
Recalcó que la nueva arquitectura que están construyendo contará con un presupuesto inicial de 100 millones de dólares.
El jefe de Estado señaló además que en este diseño se incluye la regulación de las tasas de interés, la cual comenzará a surtir efecto desde enero próximo y destacó que mientras no se ajusten las normas no disminuirá la ineficiencia del sector financiero. “Es decir, no tienen (los bancos) ahora nada que los presione a ser más eficientes; si están más prósperos que nunca con todo lo ineficientes que son, (es) porque no hay competencia”, alertó. Correa enfatizó que este sistema bancario es un oligopolio y por ello empezarán en enero a controlar los intereses de las entidades financieras. Al respecto, el ministro Coordinador de Política Económica, Pedro Páez, confirmó que la nueva arquitectura financiera generará una mejor gestión del riesgo macroeconómico. Sin ofrecer precisiones, explico que para atraer los fondos depositados en el exterior se plantean nuevas opciones de ahorro, fondeo y novedosos mecanismos que permitan reactivar el mercado de capital.
El jefe de Estado señaló además que en este diseño se incluye la regulación de las tasas de interés, la cual comenzará a surtir efecto desde enero próximo y destacó que mientras no se ajusten las normas no disminuirá la ineficiencia del sector financiero. “Es decir, no tienen (los bancos) ahora nada que los presione a ser más eficientes; si están más prósperos que nunca con todo lo ineficientes que son, (es) porque no hay competencia”, alertó. Correa enfatizó que este sistema bancario es un oligopolio y por ello empezarán en enero a controlar los intereses de las entidades financieras. Al respecto, el ministro Coordinador de Política Económica, Pedro Páez, confirmó que la nueva arquitectura financiera generará una mejor gestión del riesgo macroeconómico. Sin ofrecer precisiones, explico que para atraer los fondos depositados en el exterior se plantean nuevas opciones de ahorro, fondeo y novedosos mecanismos que permitan reactivar el mercado de capital.
“No sólo tiene que ver con las tasas de interés y el fondo de liquidez, sino que (también) tiene que ver con una nueva arquitectura financiera, una nueva forma de funcionar de los mercados financieros”, concluyó.
