El documento contiene un reproche al ex Mandatario por haber diseñado el Transantiago sin una institucionalidad adecuada, y una crítica por el error político que significó no haber considerado la opinión del Congreso Nacional ni la de la ciudadanía.
También establece responsabilidades políticas en 32 autoridades y personas que -durante la administración de Lagos, como en el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet- no cumplieron sus roles en el diseño y en la implementación.
En el caso de la presidenta Bachelet, no se le responsabiliza en forma directa, sino que se reproducen opiniones de ella sobre el plan, junto con señalar que “asumió que las cosas se han hecho mal en el Gobierno”.
