¡Atento el personal!
“La única opción que no podemos permitirnos es el colapso económico global. Por nuestra parte está muy claro lo que vamos a hacer y a aconsejar a nuestros clientes: Seguiremos confiando en el Sistema e intentando aprovechar las oportunidades que surgen en toda crisis. ¿Qué otra cosa podemos hacer que no nos lleve a la autodestrucción?”.
¿Te enteraste? Este análisis, bajo formas diferentes, lo encuentras en la mayor parte de las publicaciones especializadas. Si los chinos (los europeos, los rusos, los japoneses…) no mandan al carajo el dólar es porque si lo hacen el dólar se va al carajo, y como los chinos (los europeos, los rusos, los japoneses…) tienen reservas de billones de dólares… saldrían perdiendo.
Mi profe de matemáticas habría concluido la elegante construcción intelectual con su frase habitual, ὅπερ ἔδει δει̂ξαι, o bien “quod erat demonstrandum”, lo que en una traducción libre a nuestro chilensis vernáculo da: “habría que ser el guaripola de los huevones…”
Lo curioso es que en la larga lista de responsables -is this the right word?- financieros yanquis que la han cagado, el actual Secretario del Tesoro Henry Paulson fue hasta el año pasado el alto ejecutivo de Goldman Sachs encargado precisamente de estafar a los inversionistas con paquetitos de hipotecas de mierda que no valían un cuesco. Puesto en la lengua del imperio: “Goldman was a big player in the business of packaging subprime mortgages for sale to investors” (Justin Fox, “TIME Magazine”).
Desde luego es inútil precisar que obtuvo un MBA en Harvard, ya sabes, Harvard puede llevar a cualquier parte, incluso a la cárcel si algún día se le ocurriese a alguien escarbar en un par de detallitos.
En su nuevo cargo de patrón de las finanzas del imperio este distinguido patriota no encuentra nada mejor que distribuir plata a diestra y siniestra, crear dólares como si llovieran, inyectar liquidez sin respaldo (hacer funcionar la fábrica de billetes, para que me entiendas) para estabilizar el sistema financiero que él mismo contribuyó a estafar cuando era ejecutivo de Goldman Sachs.
Y no sólo eso, sino que además se permite sugerir, ¡santo horror!, congelar durante cinco años las tasas de interés de sus hipotecas a los dos millones de deudores habitacionales que sin duda van a quebrar de aquí al 2009. Intervenir el mercado, confiesa que aparte Karl Marx, John Maynard Keynes o Henry Paulson, uno no ve a quién se le pudiese ocurrir tal huevada en el paraíso globalizado en el que vivimos.
La razón ya la conoces:
“Muy sencillo, porque nos jugamos demasiado: El Sistema Financiero, o sea todo (y tú que pensabas que dios existe.…)… Todos vamos en el mismo barco. Si falla nuestro sistema económico falla todo nuestro modus vivendi, y nuestro planeta retrocedería muchas generaciones”.
Todos los bancos centrales están haciendo lo mismo: tirar cientos de miles de millones de dólares por las ventanas para salvar a los especuladores. Que saben desde siempre como se hace para sobrevivir gracias al chantaje.
