Buenos Aires.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner denunció una “operación basura” contra su gobierno al responder a acusaciones de un fiscal estadounidense que el miércoles dijo que cerca de 800 mil dólares que intentó introducir a Argentina el empresario venezolano-estadounidense Guido Alejandro Antonini Wilson, en agosto pasado, estarían destinados a la campaña presidencial de la mandataria. “No me voy a dejar presionar”, dijo Fernández en referencia a Washington, aunque sin nombrarlo directamente, y advirtió que en el gobierno estadounidense “quieren países empleados y subordinados”, en vez de relaciones respetuosas.
“Hay basurales de la política internacional que más que indicar crecimiento y desarrollo indican tragicómicamente la involución del desarrollo de las relaciones internacionales”, dijo la presidenta en un discurso público.
“Operando de esta forma en la política regional, les quiero decir que no van a tener resultados. Esta presidenta no se va a dejar presionar”, aseguró, y añadió que “voy a seguir afirmando nuestra relación de amistad con los países latinoamericanos y también con Venezuela. Voy a seguir afirmando la necesidad de profundizar y ampliar el Mercosur (Mercado Común del Sur)”.
Fernández respondió de esta manera a lo que varios analistas locales califican de “conspiración” contra Argentina, Venezuela y los países del Mercosur, a escasos días de la puesta en marcha del Banco del Sur.
Desde Washington hay señales de fuerte molestia porque el Mercosur tomó un sesgo político-económico de envergadura, con la creación del Banco del Sur y los reconocimientos al presidente de Venezuela Hugo Chávez. Además los mandatarios reunidos aquí para la asunción del mando presidencial respaldaron al pueblo y gobierno de Bolivia.
La presidenta llamó en su discurso de toma de posesión a reconstruir la multilateralidad en las relaciones internacionales, y dijo que el “temor al terror” no justifica la violación global de los derechos humanos en el mundo. La declaración de la mandataria fue hecha en momentos en que la prensa estadounidense denunció que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) había destruido dos grabaciones de interrogatorios a presuntos militantes de la red Al Qaeda, en los que se infligieron torturas y golpes a los individuos.
El miércoles, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) anunció los arrestos en Miami de los venezolanos Moisés Maiónica, Franklin Durán y Carlos Kauffmann, y del uruguayo Rodolfo Edgardo Wanseele Paciello, todos socios de Antonini Wilson en actividades empresariales que abarcan desde la industria petrolera hasta la venta de armas.
Todos ellos están acusados de ser agentes del gobierno venezolano que “presionaron” a Antonini Wilson para que no revelara el destino del dinero que intentó ingresar al país. El fiscal federal adjunto de un tribunal federal con sede en Miami, Tom Mulvihill, informó haber fincado los cargos en afirmaciones hechas por los empresarios detenidos el miércoles, obtenidas durante una investigación emprendida desde agosto pasado. Este jueves, el jefe de gabinete Alberto Fernández dijo que “hace cuatro meses que la justicia argentina está pidiendo la extradición de Antonini Wilson y Estados Unidos nunca la concedió, con lo que no hizo más que entorpecer la investigación”.
Todos ellos están acusados de ser agentes del gobierno venezolano que “presionaron” a Antonini Wilson para que no revelara el destino del dinero que intentó ingresar al país. El fiscal federal adjunto de un tribunal federal con sede en Miami, Tom Mulvihill, informó haber fincado los cargos en afirmaciones hechas por los empresarios detenidos el miércoles, obtenidas durante una investigación emprendida desde agosto pasado. Este jueves, el jefe de gabinete Alberto Fernández dijo que “hace cuatro meses que la justicia argentina está pidiendo la extradición de Antonini Wilson y Estados Unidos nunca la concedió, con lo que no hizo más que entorpecer la investigación”.
Fernández consideró muy sugerente el momento político en que esto sale a luz y recordó que mientras el caso comenzó a ser objeto de investigación en Argentina, la justicia de Estados Unidos “se hacía la distraída, lo que cual es muy llamativo”.
