Según consta en el proceso, Woodward fue torturado y asesinado a bordo del “Esmeralda,” que durante algunas semanas habría sido usado como cárcel de presos políticos.
Posteriormente, su cadáver fue llevado a un cementerio situado en el cerro “Playa Ancha,” de Valparaíso, donde se perdió su rastro, sin que hasta hoy haya podido ser encontrado.
El proceso está en una etapa de avance importante, y, según trascendió, la magistrado dictaría próximamente los primeros procesamientos que recaerían en oficiales retirados de la Marina chilena, los que serían acusados como autores intelectuales.
Después la jueza se abocaría a tratar de determinar los autores materiales del secuestro, homicidio y desaparición del sacerdote de origen británico, indicaron las fuentes.
Las supuestas torturas en el navío a opositores a la dictadura militar (1973-1990) han convertido al “Esmeralda” en objeto de manifestaciones en todo el mundo durante sus viajes anuales.
