Buenos Aires.- En medio de una lluvia de papeles que descendió de los balcones del recinto del Congreso de la Nación, Cristina Fernández prestó hoy juramento como nueva presidenta de Argentina. Pocos minutos después de las 15.00, hora local, hizo su entrada en el amplio salón junto a su compañero de fórmula, el vicepresidente Julio Cobos, y del presidente saliente y esposo, Néstor Kirchner, así como otros altas personalices.
Tras prestar juramento solemne, Cristina Fernández, recibió de manos de Kirchner la banda presidencial con los colores blanco y celeste de la bandera argentina y el bastón de mando, tras lo cual se estrecharon en un abrazo, en medio de una larga ovación.
Seguidamente, tomó la palabra para dirigir su primer discurso a la Nación como jefe de Estado, el cual inició saludando a los mandatarios visitantes, altos representantes de otros países, así como a las autoridades nacionales presentes.
Se refirió a las elecciones del 28 de octubre pasado en las cuales salió victoriosa, con más del 45 por ciento de los votos, para ocupar hoy el cargo más responsable para una argentina o argentino, que es el de representar a todos los ciudadanos.
Dijo que Kirchner, en su mandato, cambió el escenario desde que asumió en un entorno incierto el 25 de mayo del 2003 y la situación diferente de ahora es el resultado de sus convicciones en sacar adelante al país.
La presidenta opinó que la defensa irrestricta de sus propios intereses es la clave para el desarrollo de un país y, por eso, lo principal en su gestión será representar los intereses de los argentinos.

