Caracas.- El gobierno venezolano mantiene hoy una situación de alerta ante cualquier intento de desestabilización por parte de sectores opositores, alentados tras el triunfo del NO a la reforma constitucional en el referendo del 2 de diciembre. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llamó a los adversarios del proyecto a evitar una caída en campañas orientadas a desvirtuar la realidad, pues casi el 50 por ciento de los votos fueron para la iniciativa de cambios a la Carta Magna.
Al respecto, el mandatario sugirió a la oposición administrar su victoria “si bien ello se logra solo si hay dignidad”.
Chávez aseguró que las autoridades están en condiciones de enfrentar eventuales acciones de violencia, con base en planes diseñados para actuar en diversos escenarios.
Por su parte, el diputado Carlos Escarra ratificó que el proyecto de reforma constituye un marco de referencia en los campos de la economía, política, cultura y social.
En ese sentido, precisó que su aplicación requiere de formulas -jurídicas y constitucionales- capaces de facilitar la ejecución de una parte importante de su contenido.
A su vez, el ministro venezolano de Defensa, general Gustavo Rangel, desmintió versiones sobre supuestas presiones a Chávez el domingo último, con vistas a lograr la aceptación de los resultados del referendo.
Frente a esos argumentos, Rangel recordó que al mandatario “no lo presiona nadie” y destacó la posición del estadista al conocer la existencia de un resultado reñido.
Con esa acción, manifestó, Chávez nos dio una lección de moral y ética militar, además de mostrar la “voluntad democrática de un hombre de excepción”.
