Según Bustos, las amenazas contra la jueza se han hecho por teléfono.
“No se ha identificado el origen, pero ha recibido amenazas de muerte para amedrentarla después de la investigación que ha realizado, que ha sido excelente”, precisó.
A su juicio, las amenazas se deben al esclarecimiento de las torturas que recibió Woodward e indicó que debido a la situación, la jueza “ha pedido protección, que ya tiene de parte de la policía de Investigaciones”.
“Sabíamos de algunas amenazas, pero no que eran de este tipo”, señaló, por su parte, Patricia Woodward, hermana del sacerdote, que calificó de “muy grave” la situación.
Según el expediente del proceso, Miguel Woodward murió en la cubierta del buque escuela “Esmeralda” en octubre de 1973, a causa de las torturas que recibió después de su detención.
Posteriormente, su cadáver fue llevado a un cementerio situado en el cerro “Playa Ancha”, de Valparaíso, donde se perdió su rastro, sin que haya podido ser encontrado hasta hoy.
