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Agosto 18, 2026

Delicada situación en Francia por ola de violencia

París.- La ola de disturbios de largo alcance en las “banlieu” al norte de París, colocaron hoy a Francia en una delicada situación ante el temor de que se repitan los sucesos violentos del 2005. Pese a la gravedad del hecho, la muerte de los adolescentes Moushin (15 años) y Larami (16) en Villiers le Bel, a 20 kilómetros de esta capital, las autoridades reaccionaron con lentitud en sus respuestas.

La unidad de inspectores encargada de investigar a la propia policía estaba tratando de aclarar las circunstancias del fallecimiento de estos dos jóvenes, pero los vecinos reiteran que los agentes se dieron a la fuga.

Gendarmes y dos testigos afirman que Moushin y Larami, que conducían una mini-moto y colisionaron contra un auto de la policía, no llevaban casco protector y no respetaron la prioridad en un cruce del coche con que chocaron.

Marie Therese de Givry, fiscal de la República en Pontoise (norte), localidad del departamento de Val d’Oise, al que pertenece Villiers le Bel, abrió una investigación por “homicidio involuntario y de no asistencia a personas en peligro”.

La fiscal apuntó asimismo que un comisario que fue atacado con barras de hierro por los jóvenes cuando intentaba llegar al lugar del accidente sufre “heridas en la cara, tiene tres costillas rotas y un pulmón dañado”.

Estos barrios, en los que habitan mayormente inmigrantes del Magreb y de Africa subsahariana, se convirtieron en “barril de pólvora” de Francia en razón de elevadísimas tasas de desempleo, pobreza y falta de oportunidades.

Ya en el 2005, las “banlieu” no sólo de París, sino de todo el país, quemaron más de 10 mil vehículos, saqueraron alrededor de 300 edificios, con un balance de cientos de personas heridas.

“Si admitimos que las banlieu son los guettos franceses del siglo XXI, estamos muy mal y la nación francesa se va a resentir en sus conceptos, porque sin esa inmigración no tendríamos el desarrollo actual”, opinó el sociólogo y escritor Sebastian Roché.