En el occidente del país la situación parece ser menos dramática, ya que la dirección de Deutsche Bahn calcula que circulan el 50% de los convoyes regionales y de cercanías y el 60% de los trenes de largo recorrido.
En la práctica estos datos no parecen confirmarse, ya que, muchos de los trenes que debían circular dentro del plan de servicios mínimos y emergencia elaborado no funcionan, y pasajeros que contaban con que su tren circulase se han encontrado con la sorpresa de que esto no es así.
La huelga en el transporte de pasajeros de los ferrocarriles alemanes tiene previsto prolongarse 48 horas y finalizar a las 02.00 del sábado a la vez que la del transporte de mercancías, que comenzó 14 horas antes.
El sindicato GDL se ha mostrado satisfecho con el desarrollo de la huelga y ha señalado que en las ocho primeras horas de paros, cuando éstos sólo afectaban al transporte de mercancías, pararon más de 550 maquinistas en toda Alemania.
Dicho sindicato exige la elaboración de un convenio para los maquinistas independiente del resto del persona de Deutsche Bahn y sustanciales subidas salariales de hasta un 30%, así como el pago de una cuantiosa prima única.
Las negociaciones entre el sindicato y la dirección de los ferrocarriles germanos se encuentran paralizadas desde hace más de 10 días, ya que el primero exige una nueva oferta del segundo para volver a la mesa de conversaciones, mientras la empresa asegura que no se dejará chantajear por una minoría del personal ferroviario.
