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Agosto 18, 2026

El Foro de Sao Paulo en Santiago

Cuando a comienzos de los noventa se desintegró el campo socialista encabezado por la Unión Soviética muchos creyeron que era la hora fúnebre y final del socialismo a nivel mundial.  Ese análisis prescindía del hecho fundamental que la izquierda latinoamericana, aún cuando tributaria en sus fuentes teóricas fundacionales del mundo europeo, había realizado su propia praxis teórica y sociopolítica y en cuyo inventario había un legado gigantesco que incluía a Mariategui, Farabundo Martì, Recabarren, Salvador Allende, el Che, Fidel, Làzaro Càrdenas, Santucho, de la Puente Uceda y tantos otros.
De su parte y la sazón Francis Fukuyama publicó un artículo y luego un libro en que sostenía que la historia bahía llegado a su estación terminal “El fin de la historia y el último hombre” lleva por título. El capitalismo habría llegado a hacerse eterno.

De su parte en 1991 en el marco de la Conferencia Europea de Colaboración George Bush, padre, señaló que en el mundo sólo había espacio para las sociedades con democracia liberal y economía de mercado/capitalista, de paso atribuyó a su país la calidad de policía del mundo, dispuesto a dar prontos garrotazos a los que no entendieran la nueva conceptualizaciòn. El bloqueo sobre Cuba recrudeció, para que invadir, era mejor esperar que un pueblo agobiado por el hambre y las enfermedades destruyera su propia obra.

En este marco surgió el foro de Sao Paulo, como un lugar de encuentro entre los distintos partidos y movimientos de izquierda y progresista de América Latina. Recibió su nombre de la ciudad en que celebró su primera reunión en 1990 bajo la acogida del Partido de los Trabajadores de Brasil.

El Foro como asamblea se reúne una vez al año y ha recorrido casi todas las capitales de América Latina. Existe también un grupo de trabajo que lleva la labor ejecutiva y en el que forman parte los partidos socialista y comunista chileno, además de el PT de Brasil, el Frente Amplio de Uruguay, el Partido Socialista Unido de Venezuela, el PC de Cuba, el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua, el FMLN del Salvador, el PRD de México y el PS de Perú.

La situación política ha cambiado desde el nacimiento del Foro de Sao Paulo y muchos de sus partidos integrantes lo son también de los respectivos gobiernos.

El Foro de Sao Paulo se transformó entonces, no sólo en un foro de las izquierdas sino también en un poderoso pivote de la integración latinoamericana frente a la globalización neoliberal que sólo beneficia a los poderosos de la tierra y a EEUU en particular.

La izquierda chilena presa como esta, aún y lamentablemente, de una timorata transiciòn nunca ha realizado una asamblea del foro. Por ello es que la realización en días recientes de una reuniòn del  Grupo de Trabajo en Santiago de Chile, ocasión en la cual fue recibido oficialmente por la presidenta Michelle Bachelet, es  un significativo paso adelante.

Oficiaron como anfitriones el PC y el PS de Chile quienes destacaron representaciones del más alto nivel, en el caso de los primeros encabezadas por Guillermo Tellier y Lautaro Carmona y en el caso del PS por el Senador Gazmuri, Ricardo Solari, Yamil Hadad, Esteban Silva y el suscrito.

La reunión del grupo de Trabajo terminó con un emotivo acto en el edificio Diego Portales en que hicieron uso de la palabra Guillermo Tellier y Camilo Escalona y que tuvo en la figura de Salvador Allende una referencia histórica omnipresente.

Cabe destacar también que este es el único evento en que socialista y comunista han efectuado oficialmente en común en los últimos veinte años.


Roberto Ávila
es miembro del CC del PS de Chile.