Guatemala.- Cinco millones 900 mil guatemaltecos están convocados hoy a las urnas para elegir a su próximo presidente, en una jornada donde el riesgo de confrontación se mantiene latente ante los pronósticos de un resultado reñido. El ingeniero Alvaro Colom, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), y el general retirado Otto Pérez Molina, del Partido Patriota (PP), son los dos candidatos que aspiran a dirigir los destinos del país en el período 2008-2012.
Colom, de tendencia socialdemócrata, ganó la primera vuelta de los comicios el 9 de septiembre, pero las últimas encuestas le dan una ventaja al presidenciable de la derecha, Pérez Molina, o señalan la posibilidad de un empate técnico.
Esta situación, unida a las agresiones entre los candidatos, las campañas negras y la violencia preelectoral, que dejó unos 60 muertos, hacen temer a las autoridades y observadores sobre posibles conflictos tras divulgarse el resultado de la jornada. Durante la primera ronda de las elecciones hubo disturbios, agresiones entre simpatizantes y quema de urnas en varios municipios por el descontento con la reelección de algunos alcaldes. Para evitar la repetición de escenarios de violencia, unos 19 mil 500 policías custodiarán los centros de votación, mientras que miles de militares resguardarán áreas perimetrales, carreteras y puntos estratégicos, como centros de energía eléctrica y puentes. “Hemos diseñado con los Ministerios de Gobernación y Defensa un plan para evitar sabotajes”, dijo el magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Angel Alfredo Figueroa. El TSE exhortó a la ciudadanía a acudir a votar, a guardar la calma, la paz y tranquilidad y aceptar la voluntad expresada en las urnas. Asimismo, llamó a los dos candidatos de la UNE y el PP a que mantengan la tranquilidad entre sus simpatizantes y a cumplir el pacto firmado en septiembre pasado donde se comprometieron a respetar los resultados electorales.
Esta situación, unida a las agresiones entre los candidatos, las campañas negras y la violencia preelectoral, que dejó unos 60 muertos, hacen temer a las autoridades y observadores sobre posibles conflictos tras divulgarse el resultado de la jornada. Durante la primera ronda de las elecciones hubo disturbios, agresiones entre simpatizantes y quema de urnas en varios municipios por el descontento con la reelección de algunos alcaldes. Para evitar la repetición de escenarios de violencia, unos 19 mil 500 policías custodiarán los centros de votación, mientras que miles de militares resguardarán áreas perimetrales, carreteras y puntos estratégicos, como centros de energía eléctrica y puentes. “Hemos diseñado con los Ministerios de Gobernación y Defensa un plan para evitar sabotajes”, dijo el magistrado del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Angel Alfredo Figueroa. El TSE exhortó a la ciudadanía a acudir a votar, a guardar la calma, la paz y tranquilidad y aceptar la voluntad expresada en las urnas. Asimismo, llamó a los dos candidatos de la UNE y el PP a que mantengan la tranquilidad entre sus simpatizantes y a cumplir el pacto firmado en septiembre pasado donde se comprometieron a respetar los resultados electorales.
Con el fin de evitar problemas, el TSE actualizará los datos cada cinco minutos y espera tener esta misma noche un informe preliminar sobre quién será el ganador de la contienda.
