Los hechos ocurrieron en la madrugada del viernes último, cuando una falla en una bomba provocó el rebalse de una piscina que recibe las aguas usadas en la planta de procesos, como parte del sistema de recirculación de aguas industriales del yacimiento cuprífero. Se derramaron 128 litros por segundo, durante 40 minutos, lo que arroja un total 307.200 litros. El material recorrió dos kilómetros antes de caer a dos canales de regadío y al río Cuncumén, tributario del río Choapa, lo que supone la polución de la principal cuenca la Provincia de Choapa.
“De nuevo se estaría incumpliendo el considerando seis de la Resolución de Calificación Ambiental 61, de 1997, que aprobó la ampliación de la producción a 85 mil toneladas por día, la cual señalaba que habría descarga cero de aguas residuales a los cursos naturales de la zona”, dijo Gamboa.
Según datos entregados por MLP, el agua contiene unos 1.500 miligramos de sulfato por litro y 0,2 miligramos de molibdeno por litro, siendo ambas sustancias peligrosas para la salud humana y animal.
La compañía informó del hecho a las autoridades sólo a partir de pasadas las 09.00 del viernes, lo que impidió la recolección oportuna de muestras de agua desde el río, que permitieran determinar fehacientemente el impacto de la contaminación en la cuenca.
El funcionario de Conama se quejó de la poca diligencia de MLP para tratar la emergencia: “Señalan que falló la bomba, pero no explican por qué; que el sistema de alerta funcionó, pero un operario no hizo caso de la alarma, ¿por qué?; ¿por qué no se informó los supervisores y éstos no nos avisaron?; ¿por qué no avisaron cuando sonó la alarma y no horas después de terminado el derrame?”.
Los Pelambres enfrenta ya un proceso de sanción por su responsabilidad en la contaminación del mismo río Cuncumén con aguas cargadas de molibdeno y sulfatos, el 3 y 4 de agosto, mientras que en marzo fue multada por un vertimiento de aguas contaminadas a la Quebrada de Los Maquis, ocurrido en marzo de 2006.
