Pascua Lama, que involucra una inversión de cuatro mil millones de dólares, se emplaza en el sector andino de la región de Atacama, a unos mil kilómetros al norte de Santiago y, según los convocantes de la manifestación, supone la depredación de los escasos recursos de agua de la zona.
Incluso la iniciativa, que busca la explotación de oro y otros metales, estima la intervención de tres glaciares que constituyen la principal fuente de agua para centenares de pequeños agricultores del valle del Huasco, que se solidarizaron con la manifestación.
También, según los organizadores de la manifestación, el proyecto contempla la acumulación de materiales estériles sobre un glaciar de roca y el transporte de materiales radiactivos y explosivos por las cercanías de tres escuelas de la ciudad de Vallenar.
El proyecto, sin embargo, recibió la aprobación de su estudio de impacto ambiental de parte de la Comisión de Medio Ambiente de Atacama el 15 de febrero de 2006.
La manifestación se desarrolló de forma pacífica y los organizadores anunciaron su intención de repetirla cada semana, hasta lograr que las autoridades rechacen el proyecto.
