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Agosto 18, 2026

Esperanza para el Transantiago

El nombramiento de Hernán Sommerville en la dirección del AFT, parece la primera decisión acertada en dicho organismo desde el inicio de esta calamidad pública llamada Transantiago. Suponemos que partirá por cambiar a los actuales directivos, que se han limitado a defender lo indefendible y ocultar información, como bien lo puede testimoniar la comisión respectiva de la Cámara.

Creemos estar ante un profesional con la capacidad e independencia suficiente para tomar decisiones y denunciar responsabilidades e incumplimientos, dando inicio a una nueva fase de transparencia y eficiencia.
 
En este contexto, no se puede continuar con la protección y el silenciamiento de responsabilidades de la empresa Sonda, a cargo del soporte tecnológico, i.e., del factor clave para el funcionamiento del nuevo sistema de transportes, y que aún no funciona.
 
Lo que resulta inexplicable y escandaloso para cualquier ciudadano de a pie, es que no se hayan resuelto los contratos por incumplimiento contractual (ni se haya mostrado intención de desahuciarlos), llamándose a una nueva licitación internacional.

Hay que reiterar lo impresentable que ha resultado la actitud de la generalidad de la clase política y la prensa nacional, en el trato de total deferencia que han brindado y siguen otorgando al AFT y, especialmente, a la empresa Sonda y a su Presidente Andrés Navarro (aquel que ofrecía con mucha desfachatez “la cara, el pecho y las lucas”, pero que no tardó en esfumarse como un parto de los montes), a los que poco se menciona y se los mantiene a buen resguardo

Tampoco nadie menciona que Sonda -la responsable de un software aún inoperante-, está actualmente demandada en los tribunales chilenos por plagio (en virtud del cual, habría ganado el concurso para el Transantiago) por la empresa TIMM, amén de otras acciones judiciales similares en diversos países del Continente, todo lo cual, se calla hasta por los aliancistas más furibundos y vociferantes y se silencia por nuestra prensa duopólica, con total desprecio por los usuarios del sistema.
 
En lo que compete al Gobierno y ante la esperada renuncia del Ministro Cortázar a fin de año -si es consecuente con sus declaraciones en tal sentido-, sería la oportunidad para que la Presidenta pusiera en el cargo a Germán Correa, que parece el más preparado para poner en funcionamiento el Transantiago en su concepción original, complementando de la mejor forma el nombramiento de Hernán Sommerville.
Rafael Enrique Cárdenas Ortega.