Washington.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, enfrenta hoy fuertes críticas del Congreso y la opinión pública debido a sus políticas, en especial a las referentes a Irak. Luego siete años en la Casa Blanca, tras ganar en unas controvertidas elecciones en 2000, Bush es cuestionado cada vez más por la mayoría de la población. Todas las encuestas coinciden en que la popularidad del mandatario está en sus niveles más bajos desde que llegó al poder.
El último sondeo, divulgado la víspera por la firma Harris Interactive, reveló que el 75 por ciento de los estadounidenses rechaza la gestión de Bush y de su segundo, Richard Cheney.
La investigación destaca que el resto de los funcionarios del gabinete republicano también son cuestionados por más de la mitad de los norteamericanos.
Al respecto, el 55 por ciento de los mil tres entrevistados calificó de negativo el trabajo del secretario de Defensa, Robert Gates, y el 51 la labor de la jefa de la diplomacia Condoleezza Rice.
Ante este panorama, cada vez más republicanos se alejan de la Casa Blanca, en especial los precandidatos del partido para las elecciones del 2008.
Una reciente encuesta de la televisora NBC News y el periódico Wall Street Journal señaló un 48 por ciento de los votantes conservadores quiere un nuevo presidente diferente a Bush.
Según la NBC News, la mayoría de los aspirantes del partido de gobierno se han distanciado del jefe de Estado, en especial por su conducción de la guerra en Iraq y en temas de inmigración.
Como ejemplo cita a Mitt Romney, ex gobernador de Massachussets, quien ha alabado las políticas impositivas del mandatario, pero al mismo tiempo habla sobre la necesidad de traer un “cambio en Washington”.
