¿Qué razones albergan ataques tan desproporcionados? Hay diferentes factores que pueden explicar dichas reacciones, desde la antipatía que genera la figura de Chávez, en ciertos círculos concertacionistas, en especial la Democracia Cristiana, influenciada por el desplome del COPEI en Venezuela. La animadversión a Chávez, en los sectores más conservadores ligados a la “alianza derechista” resulta dentro de su actitud político-cultural, incluso comprensible.
Lo importante es comprender, las razones profundas que llevan a políticos de diferentes sectores a enarbolar discursos violentos, en torno al proyecto chavista y en particular con la “misión milagro”.
Algunos alcances previos La situación geopolítica de Chile, su virtual aislamiento, especialmente en el ámbito energético a pesar de la presencia del ex ministro Insulza, en las naciones unidas; es un hecho a tener en consideración. Por las pretensiones de la política exterior chilena, tan cercana a los Estados Unidos y tan lejos del vecindario.La ampliación del bloque bolivariano, integrado hasta hoy por Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y hasta el momento Ecuador, han encendido una luz de alerta en los súbditos del hermano mayor, mientras su propuesta de integración se reduce a aranceles más o menos, donde la cooperación es en esencia negocio, bajo las iniciativas del TLC o ALCA. La sola posibilidad de ejercer nuevos lazos de integración, sean los que sean, en salud, educación, a nivel puramente político, generan irritación sin límite en los defensores del modelo.
Un segundo aspecto y para el caso específico de la misión milagro, de impacto mayor, nos sitúa en un principio inobjetable de realidad, los costos que los chilenos deben pagar por los servicios básicos, luego de las recetas neoliberales heredadas de la dictadura; y en ningún caso cuestionadas por la concertación, son altos. Es así, como Santiago de Chile, se ha transformado en una de las ciudades más caras de América Latina.
En materia de servicios básicos, éstas políticas han generado un lento y sostenido desastre social, obligando a los gobiernos de turno a constantes soluciones de parche, allí donde se presenten.
El terreno de la salud, es uno de los más golpeados, sobre todo cuando se trata de especialidades, entre las que se encuentran los tratamientos oftalmológicos, por eso cuando surge la propuesta del presidente Hugo Chávez, de viajar a Venezuela y operarse sin costo, el primer gran afectado es el propio modelo de salud que se implementa en Chile, eso, sin contar el cuestionamiento a los propios objetivos de las instituciones destinadas a la formación de profesionales de la salud y que por las condiciones materiales existentes, traen consigo el discurso y el fin del lucro.
En esas circunstancias, que profesionales formados en Cuba, Venezuela, operen de manera gratuita a personas de diversas latitudes, entre ellas chilenos y chilenas, se transforma en un verdadero garrotazo a sus conciencias.
Reacciones públicas, contra la misión milagro La sociedad chilena de oftalmología en mayo de 2006, a través del Médico Fernando Barría, elabora una serie de cuestionamientos a la manera de implementar la misión milagro, porque al ser atendidos fuera del país “no se puede evaluar resultados ni orientación sanitaria”, se insinúa el interés político que habría detrás de las misiones. El médico Barría, propone a lo menos tres iniciativas para impedir la fuga de pacientes al extranjero, en primer lugar habla de un programa visual, donde la sociedad de oftalmología asesoraría al ministerio de salud; se habla además, de incentivar una campaña de salud visual, destinada a la prevención; sin embargo, el punto central, de dichas propuestas se basa en el principio de sensibilizar a los especialistas para apoyar la solución de patologías oculares en la salud pública, según sus palabras.Entonces, para los propios defensores del modelo, existe hoy una traba cultural y social, porque los profesionales formados en el centro del esquema neoliberal, buscan su tranquilidad y bienestar económico, en el menor plazo y bajo la ley del mínimo esfuerzo, cuestión que no se encuentra acorde con el servicio público, es decir, los especialistas empeñados en apoyar este tipo de servicios, son escasos.
La vieja formación de responsabilidad pública, de diversos profesionales ha quedado atrás, las propias deudas individuales, generadas por los llamados créditos universitarios, más leoninos que nunca, han desatado la ansiedad de cancelar rápidamente dicha deuda, por los inconvenientes que provoca en el futuro.
En lo cultural, se cruzan expectativas profesionales y de consumo, propias de la sociedad de mercado, en esa perspectiva los diseñadores del modelo, obtuvieron un triunfo ideológico sin precedentes, con el costo de tener un vacío de especialistas con vocación pública, y éste es un fenómeno que no afecta sólo a la salud, es ahí donde se expresa con mayor fuerza, siendo perceptible por la ciudadanía.
El 26 de julio de 2006, los senadores Larraín y Coloma, elaboran ya una crítica a la misión milagro
[i]. Los antecedentes de dicha intervención tenían su fundamento, en la declaración que realizaran las diputadas Cristi y Cubillos, de la misma tienda política el día 23 de julio del año 2006, donde el cuestionamiento no se reduce exclusivamente a la misión en sí, sino a los intereses políticos e ideológicos que se encuentran en juego, para ello, decidieron cuestionar a la ministra de salud, por su aparente desconocimiento de los alcances de dicha misión[ii] .Las diputadas sin embargo, no concluyeron ahí su ataque, lo trasladaron al congreso, en la sesión número 53 del martes 1 de agosto del año 2006, usaron el espacio de la hora de incidentes en la cámara de diputados, para cuestionar duramente al gobierno y a su ministra de salud, por no requerir información necesaria acerca de la misión milagro. La diputada Cristi, centró su atención, en la salida de chilenos al extranjero para ser atendidos en Venezuela, según ella, el fenómeno no responde a otro factor que el de ser tentados por un viaje del cual se desconocen detalles y desde esa perspectiva la responsabilidad del gobierno es alta, se mencionan sin cifras o estudios serios, situaciones acaecidas en otros países, donde habrían existido problemas con la misión, en el caso de Chile, se recalca el lamentable desenlace de una ciudadana chilena, quien siendo operada en Venezuela, habría quedado definitivamente con ceguera.
Finalmente la diputada, increpa al gobierno del presidente Chávez, porque ostentaría cifras de pobreza superiores a las chilenas, por tanto, la ayuda de ese país en el caso de los ciudadanos chilenos, sería un abuso.
Tras esas palabras se encuentra el núcleo más duro del conservadurismo chileno, los mismos que el 26 de julio del 2006, en boca de los senadores Coloma y Larraín, ante el silencio del voto chileno por la postulación de Venezuela, al comité se seguridad y luego de las declaraciones del embajador de Chile en dicho país, sentenciarían
[iii]:El no más de la derecha era arrogante, imponiendo un rumbo a las relaciones internacionales de Chile. En lo ideológico y visiblemente preocupados, han diseñado una estrategia discursiva, donde una primera trinchera es mantener la hegemonía del discurso económico, así se puede entender un artículo aparecido el miércoles 7 de febrero en El Mercurio titulado “El renacer del populismo” donde en un lenguaje sencillo, se intenta explicar sus características y peligros
[iv].La acusación de populista ronda los círculos intelectuales, la misión milagro lógicamente, vendría siendo una expresión más de dicho fenómeno peligroso que se sustenta en el descontento social, clavada como una espina ahí donde el modelo muestra mayor debilidad, por eso la importancia de estrangular rápidamente sus efectos, porque la propagación de dichas ideas ha demostrado tener un sustento social importante e inesperado, para algunos sectores intelectuales de la derecha se habla incluso de un resurgir de la izquierda
[v].En el caso de Libertad y Desarrollo bastión ideológico del sector conservador, dedica en el transcurso de cuatro meses dos de sus análisis de coyuntura al presidente Hugo Chávez, el primero fechado el 29 de septiembre de 2006, en su número 790 y que titulaba “Las razones del no a Chávez” donde se presenta al mandatario como un elemento disociador en la región, cuyas intervenciones afectan la paz mundial, además de ser considerado una persona no grata en Chile, según una encuesta realizada por El Mercurio.
El segundo, está fechado el 26 de enero del 2007, en la sección Temas Públicos, número 807. Bajo el título “Chávez y América Latina: Más que el socialismo del siglo XXI, el comunismo del siglo XX”. El artículo deja entrever su visión, acerca de la estrategia elaborada desde la Venezuela bolivariana, que identifican más que con el socialismo del siglo XXI, con el comunismo del siglo XX, se busca como estrategia discursiva, develar lo oculto, en la propuesta bolivariana sintetizada en cambio de las constituciones, nacionalización de los recursos naturales y servicios básicos, en un intento por desarmar las herramientas que permiten la supervivencia del modelo neoliberal, tal cual existe, intuye ciertas particularidades del proceso venezolano al integrar a las Fuerzas Armadas en el empeño.
“esperamos que la visita de la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot al Pentágono, para reunirse con Donald Rumsfeld haya sido, efectivamente, sólo para informarle acerca de la decisión de nuestro país de ratificar la CPl sin las cláusulas que EE.UU. proponía para sus efectivos militares, en una suerte de TLC de la impunidad, y no para negociar esta decisión con el voto de Chile, para el Consejo de Seguridad y aceptar las presiones norteamericanas para no votar por Venezuela”. (Página oficial Senador Navarro julio 2006).
Dichas declaraciones fuertes en un país como el nuestro, son aplacadas con intervenciones como la del diputado Marcelo Díaz, quien reconoce lo difícil que resulta votar por el presidente venezolano “las actuaciones del Presidente venezolano poco ayudan a esa causa” (La Nación domingo, 17 de septiembre de 2006).
El contexto de la votación de Chile, trajo consigo la exposición de fuertes contradicciones políticas, desde las diatribas del presidente de la comisión de relaciones exteriores de la cámara de diputados, Jorge Tarud, cuando afirmó “hay parlamentarios de la Concertación que son “verdaderos activistas, verdaderos agentes de Hugo Chávez, en nuestro país”. (El Mercurio 11 de octubre de 2006)
La presión ejercida por dirigentes de la democracia cristiana, entre ellos el propio ministro de relaciones exteriores Alejandro Foxley, hombre muy cercano a la posición de Estados Unidos en materia internacional, por eso resultaría sorprendente la intervención del embajador chileno en Venezuela, Claudio Huepe, al expresar su apoyo al mandatario de Venezuela.
En la discusión política profunda, vale la pena referirse a dos textos que marcan, los diversos criterios que rondan la presencia del presidente Chávez, en el entorno de la concertación, el primero se titula “La Petrodiplomacia en el Cono Sur” del cientista político de filiación D.C. Genaro Arriagada, allí se plantean una serie de interrogantes con el tema energético, las diferencias y cercanías entre Brasil y Venezuela, los vericuetos del gas, tanto en Argentina como Bolivia, que tanto importan a Chile, es decir, una mirada estratégica, desde los puntos de presión, usando los recursos naturales de que se dispone, Arriagada, se detiene especialmente en el tema de la nacionalización propuesta por el presidente Evo Morales, según el autor, diseñada por los asesores de Chávez.
[vi]. En otro sector de la concertación, ligado a la socialdemocracia, se ve con preocupación la creciente influencia del modelo de Chávez, debido a la pérdida de liderazgo de la mentada tercera vía y sus fracasos estrepitosos en Argentina, Ecuador y Bolivia, todos marcados por quiebres sociales y políticos todavía en marcha. Para estos sectores, el discurso bolivariano, genera una fuerte disputa ideológica con quiénes provienen de los centros de reflexión europeo.El sociólogo Antonio Cortés Terzi, resume sin brillo, pero de modo ajustado los problemas que ocasiona al socialismo chileno, haber renunciado al aparato ideológico de Marx, en ese alcance deja entrever, el principal temor de los sectores socialdemócratas, quienes observan con preocupación, como otras corrientes u influencias de calificación revolucionaria, tienden a ejercer una importante influencia en América Latina
[vii] .Sin duda la posibilidad de concreción de una propuesta distinta a las elaboradas por las socialdemocracias del continente, marca un quiebre, si bien no severo, pero si al menos de expectativas, en ciertos sectores que afectan en el caso chileno a la propia concertación. Es por ello que la misión milagro, como otras iniciativas de carácter continental y solidario, son una espina en la garganta del modelo.
Referencias
¿Qué se esconde detrás de la Operación Milagro? Un programa político, disfrazado de solidario, que conforma la estrategia de ambos presidentes por exportar al resto del Continente lo que ellos mismos han denominado “la revolución bolivariana” y, particularmente, un plan propagandístico de Hugo Chávez, para sentar una plataforma de popularidad en la Región, que presione su postulación al Consejo de Seguridad de la ONU”.
( Noticias página oficial UDI)El renacer del populismo ha masificado también el uso de este vocablo, y en algunos casos se utiliza en forma muy inadecuada, lo que revela un profundo desconocimiento del verdadero significado del término. Conviene, entonces, revisar los antecedentes del populismo.
Una de las características centrales del populismo clásico es utilizar la política económica para estimular de manera artificial el crecimiento de la economía. El gobernante populista se las arregla para producir una gran expansión de la cantidad de dinero en el gasto fiscal, sin considerar las restricciones presupuestarias del país. Esto termina invariablemente produciendo un estallido inflacionario, una crisis fiscal y -lamentablemente no pocas veces- la caída del gobierno o el adelantamiento de las elecciones.
Podemos distinguir cuatro etapas en la evolución de un gobierno populista. En una primera etapa, la de gloria, las políticas económicas parecen dar resultados. Aumentan el crecimiento, el empleo y los salarios. El control de precios parece contener la inflación e impide que la disminución de inventarios se traslade a un aumento en los precios.
En una segunda etapa se empieza a dudar de la efectividad de las políticas. Los inventarios y las reservas internacionales caen; el déficit fiscal aumenta de manera preocupante. En fin, se percibe que algo no anda bien y disminuye la confianza de la gente.
Y llega el colapso
Luego viene el colapso. La escasez de inventarios llega a un punto que hace necesario el racionamiento, la inflación se dispara, la recaudación de impuestos se desploma, se produce un déficit de cuenta corriente insostenible y el empleo y los salarios caen. El país entra en recesión; las elecciones deben adelantarse o -a veces- el gobierno cae.
– Pagina oficial Unión Demócrata Independiente.
Centro de Estudios Francisco Bilbao
