Lima.- Una Asamblea Constituyente que transforme política y económicamente a Perú en términos de equidad y soberanía, es el objetivo central del líder del opositor Partido Nacionalista Peruano (PNP), Ollanta Humala. El dirigente señaló ese objetivo estratégico, para poner fin al neoliberalismo actual, al celebrar, anoche, el segundo aniversario del PNP, en un acto que reunió a miles de militantes de la organización.
En su discurso, Humala reivindicó los legados del fundador del socialismo en Perú, José Carlos Mariátegui, y del general Juan Velasco Alvarado, quien encabezó un gobierno progresista de 1968 a 1975.
Como referentes mencionó también al historiador Jorge Basadre, fuerte crítico de la clase dominante, y a Víctor Raúl Haya de la Torre, jefe y fundador del hoy gobernante Partido Aprista, por sus postulados iniciales antimperialistas y antioligárquicos.
En medio de duras críticas al gobierno por su línea neoliberal, Humala dijo que el presidente, Alan García, ha traicionado esas posiciones de Haya de la Torre y aseveró que si este viviera estaría en el PNP.
Señaló que la asamblea constituyente deberá replantear las relaciones de poder, para que acabe la exclusión de las mayorías pobres, económicamente explotadas y políticamente marginadas y manipuladas por los partidos tradicionales.
Es necesaria, dijo, una nueva Constitución que reemplace a la neoliberal vigente, elaborada en 1993 y a la cual calificó como delincuencial por favorecer los intereses del gran capital y las transnacionales, en desmedro del país.
Entre los objetivos de la nueva carta magna, señaló la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía, como la minería y los hidrocarburos, para que el Estado decida en ellos y reciba una participación justa en nuevos acuerdos con las empresas que operan en esos rubros.
Tras subrayar su respaldo a las protestas sociales, rechazó las acciones gubernamentales que, aseveró, pretenden ilegalizar o neutralizar esas demostraciones.
Señaló que las manifestaciones de descontento son parte del proceso hacia la nueva Constitución, porque expresan el rechazo al estado de cosas, y la aprobación del nuevo texto se perfila así como un mero procedimiento legal.
Humala planteó como reto fundamental del PNP la organización de sus bases en todo el país, la formación de cuadros y la preparación ideológica, con miras a ganar las elecciones de 2011.
El ex oficial del Ejército ganó los comicios de 2006 en la primera vuelta, pero perdió la segunda ajustadamente frente a García, apoyado por una coalición política y mediática conservadora.
A la conmemoración asistieron como invitados repesentantes de partidos de izquierda y centro, así como representantes diplomáticos, entre estos los embajadores de Cuba, Luis Delfín Pérez, y Nicaragua, Tomás Borge.
