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Agosto 18, 2026

Delegación cubana en la ONU: “Bush es un criminal”

 Naciones Unidas.- La delegación de Cuba ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) consideró este martes que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no tiene “moral” para referirse a ningún país  pues es “un criminal”. “Bush es un criminal y no tiene autoridad moral, ni credibilidad para juzgar a ningún otro país”, afirmaron.

Los cubanos, representados por su canciller Felipe Pérez Roque, abandonaron el hemiciclo en pleno discurso de Bush en “señal de profundo rechazo” ante las palabras del gobernante norteamericano sobre asuntos de la política interna de la isla.

En su discurso, el jefe de la Casa Blanca aseguró que el Gobierno del presidente cubano Fidel Castro está llegando a su fin  y exigió a este  organismo internacional que favorezca un “período de transición” en la nación caribeña.

“En Cuba, el régimen de un dictador cruel se acerca a su fin”, dijo Bush ante la Asamblea General de la ONU,  provocando el retiro inmediato de la delegación cubana.

Según Bush, “el pueblo cubano está listo para la libertad y su nación entra en un período de transición, la ONU debe insistir en la libertad de expresión, la libertad de reunión y, en última instancia, elecciones libres y plurales” en Cuba.

El foro de la Asamblea general, donde contrariamente al Consejo de Seguridad de la ONU cada país tiene un voto, ha condenado reiteradas veces el embargo que Estados Unidos aplica a la isla.

En noviembre pasado, la Asamblea General adoptó por decimoquinto año consecutivo y por mayoría abrumadora una resolución condenando el “bloqueo” y exigiendo su levantamiento.

La resolución recabó el apoyo de un país más que el año pasado, con 183 votos a favor, cuatro en contra (Estados Unidos, Israel, Palau e Islas Marshall) y una abstención (Micronesia).

De los 59 países que apoyaron el texto en 1992, la cifra ha ido aumentando a 179 en 2004, 182 en 2005 y 183 en esta ocasión.

Las sanciones económicas estadounidenses a Cuba datan de 1961, tras la frustrada invasión de Bahía de Cochinos, y fueron decididas por el entonces presidente estadounidense, John Fitzerald Kennedy.

Fue la primera de una serie de medidas de carácter económico y comercial para aislar al Gobierno  de Fidel Castro, a las que siguieron, entre otras, la ley Helms-Burton, la ley Torricelli y las restricciones a los viajes de los estadounidenses a la isla.