Paris.- En pleno ascenso y sin posibilidades aparentes de ser contenido, el euro estremece hoy al sector exportador francés y mantiene altas tensiones entre el gobierno galo y el Banco Central Europeo (BCE). La divisa de 13 países en la llamada “eurozona”, que tiene una población superior a los 300 millones de habitantes, parece llamada a convertirse en la moneda dominante en el mundo, una noticia que por ahora disgusta a los franceses.
Desde China, donde realizaba ayer una visita, la ministra de Economía, Christine Lagarde, reiteró su enorme preocupación por la cotización a 1,41 dólares por euro, récord histórico que a todas luces será superado próximamente.
Expertos locales han resaltado que un euro tan sólido beneficia en sentido general a los empresarios estadounidenses y perjudica a los exportadores europeos.
La víspera, el consorcio aeronáutico europeo Airbus advirtió que la imparable alza del euro puede ocasionar serios problemas financieros a la compañía, en momentos en que intenta recuperarse económicamente.
En igual sentido se pronunció la industria automovilística gala, en especial la firma Peugeot-Citroen, alarmada por inminentes pérdidas si como todo indica el euro se sitúa por arriba de 1,45 dólares.
Lo que queremos es que el euro no siga subiendo más y que, finalmente, los bancos centrales europeos tomen decisiones para volver al euro más atractivo para las exportaciones europeas, recalcaron directivos de Airbus y Peugeot-Citroen.
