Conocido como “el caminante de la paz” por el recorrido de más de 950 kilómetros que realizó a pie, entre el 17 de junio y el 1 de agosto pasados, desde su natal Sandoná, en el departamento de Nariño (suroeste) hasta Bogotá, Moncayo arribó el sábado a Francia, en compañía de su hija Yuri Tatiana, quien lo acompañó en su travesía por Colombia.
Este maestro de sociales, que lleva cadenas en las manos como símbolo de su cruzada, explicó que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, ha manifestado claramente ser partidario de recuperar a los rehenes por la vía militar y no mediante un acuerdo humanitario, como claman los propios retenidos, sus familiares y la sociedad colombiana.
“Desde entonces llevo estas cadenas, para recordar que los secuestrados no pueden defenderse y que si es el Ejército el que va a buscarlos, esto equivale a una condenación a muerte”, explicó.
“Mi llamado al mundo es por que este problema se resuelva mediante un acuerdo humanitario, porque haya una solución negociada y pacífica”, enfatizó.
En pro del acuerdo humanitario
El padre del cabo Pablo Emilio Moncayo, hecho prisionero por la guerrilla de las FARC en diciembre de 1997, explicó el sábado el motivo de su gira.
“Con mi llegada a Europa se abre una puerta grande para buscar el apoyo de la comunidad europea y del resto del mundo, para que el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sientan que hay un respaldo a nuestra marcha”, dijo en rueda de prensa en París.
“Tenemos que decir al Gobierno colombiano y a las FARC que no somos sólo nosotros los que deseamos el acuerdo humanitario, sino que el mundo entero nos respalda, para que no haya desconfianza, para dar solidez a nuestra petición”, añadió.
El profesor colombiano se refirió a la gestiones de mediación del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien el sábado pidió públicamente a Uribe que le permita ir a Colombia a conversar con el líder de las FARC, Manuel Marulanda.
“Esa iniciativa nos llena de esperanza. Es más fácil que las FARC se reúnan con Chávez que con Uribe, o que las FARC se reúnan con el gobierno colombiano en Venezuela que en Colombia. Eso facilita el acuerdo humanitario y nos llena de felicidad’, dijo.
“Desgraciadamente la gestión del presidente Chávez se topa con la obstinación del gobierno” de Álvaro Uribe, lamentó.
La capital francesa es la primera escala de su periplo que le llevará por 25 ciudades francesas, incluida una visita a la Asamblea Nacional (Cámara de diputados) el próximo miércoles.
