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Agosto 18, 2026

Se cerraron las amplias alamedas

Nadie de los que ayer lucharon para hacer una realidad la heroica profecía del presidente Allende pensó jamás, que una vez abiertas esas amplias alamedas, más temprano que tarde, volverían a cerrarse. Esta vez, el paso del pueblo era impedido por palos y lacrimógenas, por orden expresa del ministro del Interior del gobierno al cual habían elegido. El pueblo ha tomado nota de este novísimo suceso que marca su total divorcio con el gobierno de la Concertación.

A decir verdad, las grandes alamedas desde el triunfo del NO hasta nuestros días, han estado más bien entreabiertas. Hubo un momento, en un tiempo desconocido, donde se fraguó la traición. Todo empezó con la firme decisión de mantener el modelo neoliberal impuesto a la fuerza por un gobierno de facto, lo que implicó seguir los dictámenes del F.M.I. al pie de la letra, dejando muchos bienes y servicios públicos en manos de transnacionales que pagaron por ellos un precio vil.
 
Innumerables veces escuchamos la frase: “justicia en la medida de lo posible”. Esto principalmente porque existe una ley de amnistía que nos dejó el dictador para cubrirse de los crímenes que había cometido él y sus colaboradores. Pues bien, desde la última renovación del Congreso Nacional, la Concertación tiene mayoría en ambas cámaras, de modo que puede derogar sin más trámites esa ley. Nada de ello ha ocurrido, los congresistas de la Concertación han demostrado poco interés en cumplir con su palabra, dicen que deben pensarlo.
 
Muchas veces hemos escuchado también, que la Constitución antidemocrática no se puede cambiar puesto que no se cuenta con el quórum mínimo para hacerlo, endosándole a la derecha su nulo interés en hacerlo. Está bien, existe ese problema, pero dónde están las gestiones políticas, aparte de unas contadas con los dedos de una mano y que fueron más bien mediáticas. Nunca, jamás se ha logrado poner a la derecha en el trance de una negociación verdadera y oportunidades no han faltado.
 

La represión brutal a que fueron sometidos los trabajadores que se manifestaban para llamar la atención sobre el drama que viven por causa de los sueldos miserables que se les cancela y que es permitido por una sociedad de un país que dice crecer en riqueza, no es más que la ratificación de que estamos frente a un gobierno de derechas, con todas las características que le son propias.