Altas temperaturas, vientos calientes y una fuerte sequía favorecen el incremento de los fuegos que han devorado este verano miles de hectáreas de terreno griego.
La movilización de 19 aviones cisternas y 18 helicópteros resultan insuficientes para combatir las llamas que cercan aldeas enteras.
Una de las situaciones más drásticas se registró cerca de Zacharo, al oeste del Pelopeneso, donde amanecieron carbonizadas unas 35 personas, entre ellas una madre con sus cuatro hijos de entre cinco y 15 años de edad.
Otro grupo de personas perecieron cuando escapaban de las llamas al quedar atrapadas en una carretera tras registrarse un accidente de tránsito de tres vehículos y un carro de bomberos.
Mientras otros seis decesos se registraron ayer en un incendio en la península de Magna.
Paralelamente, todavía se espera que aumente la cifra de fallecidos en las zonas devastadas al no terminarse aún de contabilizar los muertos.
Más de 20 de los fuegos declarados fueron iniciados anoche, los cuales las autoridades los califican de intencional y origen criminal.
