Santiago.- El ex juez Juan Guzmán Tapia aseguró que en el caso de los cinco cubanos, detenidos desde hace 9 años en Estados Unidos por presuntas acciones terroristas, “no hubo espionaje, no hay ni un solo documento clasificado que lo pruebe, nunca hubo peligro para Estados Unidos y no hubo conspiración. Hay testigos que son generales del Ejército que señalan que jamás ese país estuvo en peligro con la actividad de estos isleños”. Agregó que “como juez creo honestamente que un tribunal que busca la justicia, que busca el derecho y la paz social tiene que fallar a favor de los cinco cubanos”.
Guzmán, quien recientemente participó como observador internacional en la vista oral del juicio (contra Fernando González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, René González y Ramón Labañino), aseguró junto a Graciela Álvarez, presidenta de la rama chilena de la Asociación Americana de Juristas, y el abogado de Derechos Humanos, Hugo Gutiérrez, que los prisioneros lo que hicieron fue trabajar por la paz, la seguridad de su tierra, de los turistas y contra los actos de terrorismo. “Ellos no hicieron espionaje al gobierno de Estados Unidos, sino que la verdad es que estaban inmiscuidos en asociaciones terroristas cubanas para proteger a los ciudadanos y a los extranjeros. Han reconocido pertenecer al grupo infiltrado de terroristas cubanos en el exilio y su objetivo fue saber cuáles eran las acciones que se estaban planificando contra Cuba”.
El ex magistrado y actual decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Central denunció que los fiscales norteamericanos han hostigado al jurado en 28 ocasiones. Relató, en este sentido, las palabras de una fiscal que dijo al presidente de la Corte de Apelaciones que él no conocía el expediente completo, sino sólo la parte que conviene a la defensa. “Eso es presión. Lo que ella estaba diciendo a la Corte fue que no olvidara que el gobierno de Estados Unidos y el “taita Bush” sabe lo que está pasando en esta Sala y no quiere que fallen a favor de los cubanos”.
Agregó, que tras la vista oral del caso, se pudo comprobar que el jurado fue presionado y, por lo tanto, no era objetivo. “Uno de los defensores, el día anterior al encuentro (Leonard Weinglass) dijo que el jurado de Miami no tenía la capacidad de digerir un juicio de esa naturaleza, bastaba que se dijera la palabra espionaje contra Estados Unidos, homicidio, conspiración o se hablara de terrorismo para que ese jurado estuviera predispuesto a fallar en contra de los cubanos”.
El ex magistrado y actual decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Central denunció que los fiscales norteamericanos han hostigado al jurado en 28 ocasiones. Relató, en este sentido, las palabras de una fiscal que dijo al presidente de la Corte de Apelaciones que él no conocía el expediente completo, sino sólo la parte que conviene a la defensa. “Eso es presión. Lo que ella estaba diciendo a la Corte fue que no olvidara que el gobierno de Estados Unidos y el “taita Bush” sabe lo que está pasando en esta Sala y no quiere que fallen a favor de los cubanos”.
Agregó, que tras la vista oral del caso, se pudo comprobar que el jurado fue presionado y, por lo tanto, no era objetivo. “Uno de los defensores, el día anterior al encuentro (Leonard Weinglass) dijo que el jurado de Miami no tenía la capacidad de digerir un juicio de esa naturaleza, bastaba que se dijera la palabra espionaje contra Estados Unidos, homicidio, conspiración o se hablara de terrorismo para que ese jurado estuviera predispuesto a fallar en contra de los cubanos”.
Por su parte, Graciela Álvarez, presidenta de la rama chilena de la Asociación Americana de Juristas insistió en que el caso “se ha transformado en una causa internacional. Todos estamos convencidos que el juicio de los cinco es un juicio político”.
