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Agosto 18, 2026

Pánico en los mercados financieros internacionales

 El pánico cundió esta semana en los mercados accionarios internacionales, al desplomarse sus indicadores ante el temor a que la crisis de los préstamos hipotecarios a riesgo en Estados Unidos se extienda a todo el sector financiero. Los principales medios periodísticos mundiales dedicaron hoy amplios espacios a la fuerte depresión que vivió la actividad bursátil. Algunos incluso se preguntaron si la caída de las bolsas ha sido sólo una tempestad efímera o el inicio de una seria desaceleración económica. El viernes las consecuencias de la crisis se hicieron sentir en todos los mercados del planeta, y en Estados Unidos las pérdidas fueron limitadas gracias a la intervención de la Reserva Federal (FED).

Esta incrementó sustancialmente el suministro de liquidez a Wall Street para enfrentar la tendencia depresiva.

La entidad monetaria puso a disposición de los mercados financieros 38 mil millones de dólares, luego de haber aportado 24 mil millones el jueves último.

De esta manera, el Dow Jones de Industriales, indicador estrella de Wall Street, se replegó el viernes al cierre sólo 31,14 puntos, un 0,23 por ciento, y concluyó la sesión colocado en los 13 mil 239,54.

Sin embargo, en la apertura y en buena parte de la jornada ese barómetro registró pérdidas cercanas a las 300 unidades.

Por su parte, el Nasdaq, índice de la bolsa electrónica, se redujo 11,6 unidades, un 0,45 por ciento, hasta las dos mil 544,89.

Si bien para el mayor mercado del planeta la semana fue de profundo nerviosismo y volatilidad, expertos prevén un nuevo período de vértigo en la venidera, ligado a las hipotecas de alto riesgo.

La crisis en ese sector podría desencadenar un nuevo desplome de las acciones y aumentar los llamados de auxilio a la Reserva Federal, consideraron analistas.

De igual modo, en el llamado “viernes negro”, las principales plazas de valores de Europa sufrieron la mayor contracción en cuatro años por temor a los estragos de la mencionada crisis, pese a la intervención de varios bancos centrales.

El Banco Central Europeo se vio en la necesidad de inyectar 82 mil 600 millones de dólares, cifra menor al récord del jueves, pero suficiente para calmar a los temerosos mercados de crédito de la eurozona.

No obstante, el Footsie 100, indicador de la Bolsa de Londres, se depreció 3,7 por ciento, en su mayor caída en cuatro años, mientras el CAC 40 de París y el DAX de Francfort se replegaron cinco y 3,1 por ciento, respectivamente.

Las principales bolsas de la región Asia-Pacífico, por su parte, cerraron con pérdidas generalizadas el viernes, el día más representativo del sesgo depresivo de esta semana.

En la sesión del jueves, el Banco Central de Japón suministró más de ocho millones de dólares después de la caída de las acciones de Tokio, mientras que el Banco de Reservas de Australia también intervino cuando la bolsa de valores cayó en la apertura.

Por último, los mercados accionarios de Latinoamérica reaccionaron al compás de Wall Street y terminaron el lapso con notables pérdidas.

La mayor plaza de la región, la paulista, reportó el viernes un declive de 1,48 por ciento en su índice Ibovespa, que se fijó en los 52 mil 638 enteros.

Fuertes desplomes también acusaron las bolsas de México (1,55 por ciento), Buenos Aires ( 1,65), Santiago (1,16), Lima (1,89), y en menor medida la de Bogotá, con 0,88 por ciento.