Con cuántos salarios éticos y mínimos vive la familia de cuatro personas de la Sra. Matthei de Desormeaux?
Es bien fácil calcularlo ya que tanto el Sr. Desormeaux, como consejero derechista designado del Banco Central, como la Sra. Matthei, una senadora, tienen ingresos conocidos y de origen fiscal (o sea pagado con nuestros impuestos o nuestro cobre).
El Sr. Desormeaux gana $10.000.000 mensuales o sea 40 “salarios éticos” o 69,8 salarios mínimos
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La Sra Matthei gana $8.200.000 mensuales, o sea 32,8 salarios éticos o 56,9 salarios mínimos
Por lo tanto la familia Desormeaux-Matthei dispone de $18,2 millones mensuales, lo que significa 72,8 salarios éticos o 126,7 salarios mínimos.
El Ingreso per cápita mensual de esa familia es de $4,05 millones al mes, lo que la sitúa en el primer centil de ingresos -el 1% más rico de Chile- de acuerdo a las cifras de la CASEN 2006.
Hago constar que las falsificaciones gordas de la CASEN 2006 comienzan sobre los $30 millones mensuales y las 12,000 personas que los perciben, que nio fueron considerados en esa encuesta a 70.000 hogares.
Hay que ser bien cara de palo -y FASCISTA, porque no decirlo claro- para descalificar tan groseramente a alguien por proponer ese modesto ingreso ético al trabajo cuando se tienen ingresos mensuales -y de origen fiscal en un 100% para más remate- equivalentes a 72,8 veces esa cifra o 127 salarios mínimos recien reajustados.
Y sólo con este ejemplo podemos apreciar claramente una de las falsedades de la publicitada CASEN 2006, al que el gobierno Bachelet trató de sacarle tanto provecho político, que nos dice que la relación entre el 7,1% más rico de los chilenos -el 10% de las familias más ricas- y el 12,3% más pobre -el 10% de las familias más pobres- es de sólo 31 veces. En realidad la relación es superior a 150 veces y bastante parecida a la cifra de salarios mínimos de ingreso mensual de la familia de la senadora UDI Evelyn Matthei.
No estaría completo este comentario sin referirme al espectáculo harpagonesco que han dado -nuevamente- muchos de los próceres que dirigen las agrupaciones empresariales, que representan tanto a los grupos económicos como a las empresas trasnacionales y a la última bacheletada –son ya innumerables– de la Sra. Presidenta.
Hoy el diario de gobierno La Nación nos informa en portada que la Sra. Presidenta ha dicho: La desigualdad extrema es una verguenza inaceptable. La frase no se condice para nada con el apoyo político -y el aprovechamiento ya señalado- que su gobierno le dio a los optimistamente fraudulentos resultados dela CASEN 2006 en materia de desigualdad y menos con las cifras que muestra el propio Banco Central en sus Cuentas Nacionales para los cuatro gobiernos de la Concertación, en los que la remuneración del factor trabajo en el PNB ha bajado del 47,5% de 1990 al 37,1% el 2006 (para este año se espera que vuelva a bajar al 35%).
