A juicio del empresario, “lo que ha hecho Evelyn Matthei es hablar en términos teóricos, mientras Monseñor lo está haciendo en términos prácticos”, y recalcó que en el sector exportador se hacen los esfuerzos necesarios para cumplir con el concepto de justicia del que habla el obispo de Rancagua.
“Cuando uno quiere ser justo tiene que dar más que lo que puede, y eso es lo que está haciendo Monseñor Goic, y es lo que hacemos todos cuando podemos”, concluyó.
OBISPO GOIC
El obispo de Rancagua manifestó que “el sueldo mínimo debería ser transformado en un sueldo ético”.
El alto prelado agregó que esto sería “en el sentido de que por lo menos todos los que puedan, no paguen el sueldo mínimo legal, sino que por lo menos 250 mil pesos. Eso sería un primer paso”.
Asimismo, añadió que la idea es “ponerme en el lugar del más necesitado, y preguntarme si yo podría vivir con mi esposa y mi hijo, con 120 mil pesos. Yo no digo que todos vamos a ser iguales, porque eso es una utopía que no se puede dar, pero no cabe duda que hay grandes empresas que ganan mucho, ¿como no hacer participar mejor a sus trabajadores?, que son los que le ayudan a generar la riqueza para el país”.
Monsñor Goic destacó que “no se puede repartir pobreza, el país tiene que seguir creciendo y por eso hay que tener mucho cuidado, en el sentido de no desincentivar a los empresarios a que produzcan, pero también que las ganancias puedan ser de alguna manera compartidas”.
El sacerdote destacó que “sin duda que los pobres, gracias a Dios, han disminuido en este país, pero disminuirían más si fuéramos capaces de compartir un poco más equitativamente las riquezas, que generan todos, y en ese sentido yo creo que esta es la etapa que viene, se consolidó la democracia, el país está creciendo y debe seguir creciendo, pero diferencias tan abismantes, ahí hay que dialogar”, puntualizó.
