El juez Alejandro Solís, a cargo del proceso por San Martín, podrá dictar el cúmplase de la condena del oficial en retiro, quien debería ser ingresado al Penal Cordillera.
De acuerdo a cercanos a los procesos por violaciones a los derechos humanos, la fuga de Iturriaga Neumann no tiene directa relación con el caso del mirista, en el que acusa una “ficción jurídica”, sino que con su responsabilidad con otros crímenes de la dictadura, cometidos en el extranjero, y en los que tiene una relevante participación y por los que podría enfrentar penas mayores.
En 1995 es condenado en ausencia por la justicia italiana junto al ex general Manuel Contreras, a 18 años de presidio por el atentado perpetrado en Roma en 1975 a Bernardo Leighton y su esposa.
También está procesado por el doble homicidio, en Buenos Aires, del ex comandante en jefe del Ejército Carlos Prats y de su esposa, Sofía Cuthbert, en septiembre de 1974.
OPERACIÓN COLOMBO
Un año después del asesinato del general Prats y su esposa, el “Giggio” Iturriaga volvió a Buenos Aires disfrazado de “Eduardo Rodríguez Pérez” con pasaporte diplomático. Viajó como “comerciante”. Sus salidas y regresos quedaron registrados en el referido Departamento de Control de Fronteras. Claro que ahora su misión era distinta: organizar la Operación Colombo.
El agente DINA Enrique Arancibia Clavel, único condenado en Argentina por el crimen de los Prats-Cuthbert, recuerda que en 1975 cuando Iturriaga Neumann lo contactó en la capital argentina. “Me dijo que había que hacer aparecer en Argentina a un subversivo chileno llamado Silbermann, porque esto se había bautizado como Operación Colombo”, confesó Arancibia a la jueza Servini en el proceso en Buenos Aires.
Se trataba del ingeniero comunista David Silbermann. En abril de 1975, efectivamente apareció en un sótano de Buenos Aires el cuerpo destruido de una persona cuya identidad se dijo que pertenecía a David Silbermann Gurovich, con un cartel que decía “Dado de baja por el MIR”. Se comprobó que no era su cuerpo. Pero sí era parte de la Operación Colombo. Fue el montaje de la dictadura para hacer creer que 119 prisioneros a quienes se les daba por desaparecidos por sus familiares, en realidad habían salido de Chile en forma clandestina y se mataban entre ellos en Argentina por rencillas políticas, o morían enfrentados con fuerzas militares y policiales en ese país.
