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Agosto 18, 2026

La globalización de la represión

La situación por la que acaba de pasar el seleccionado Sub 20 en Canadá, la represión habitual de los carabineros en Chile y la celebración de la Guelaguetza en Oaxaca, México, son tres caras de la misma moneda. Es la que muestran los gobiernos derechistas para reprimir a la gente en cualquiera manifestación, sea esta deportiva, folklórica, ó sencillamente de disconformidad. Todas ellas siguen un mismo patrón.

Este hecho ocurrido en Toronto, durante las semifinales del mundial Sub 20, no es tampoco ajeno al racismo intrínseco de las fuerzas de policía. Es bueno recordar que los Chilenos somos un pueblo mestizo y por lo tanto nos vemos como minoría visible. Esto nunca pasaría con un equipo gringo, inglés, alemán, canadiense, o australiano. Sin embargo, el racismo está jugando un papel importante en Chile cuando se trata de segregar a peruanos, bolivianos, y ecuatorianos.

El acto represivo que sufrieron los jugadores de la selección lo hemos visto en Canadá repetido en numerosas ocasiones cuando los pueblos nativos reclaman por las tierras que le han sido usurpadas, ó cuando se defienden de las compañías que talan los árboles en sus ancestrales posesiones. Siempre la actitud de la policía en Canadá ha sido el de la represión.
 
Otro caso parecido fue en contra de los antiglobalización hace unos diez años en Vancouver donde la Real Policía Montada de Canadá, ó RCMP (por sus siglas en ingles), reprimió a los estudiantes en los terrenos de la University of British Columbia (UBC), la tercera universidad más grande en Canadá. En dicho acto se destaco un Sargento del RCMP que paso a ser conocido como “Sargent Pepper” por su empeño en atacar a los que protestaban con gases lacrimógenos. A veces actúan de la misma manera cuando algún grupo de fanáticos deportivos deciden celebrar su derrota ó triunfo en actos callejeros. En estos tres ejemplos, la iniciativa la toman los policías que deciden cuando entrar en acción al considerar que la situación se va a escapar de sus manos. ¿No encuentran algún parecido con la vida?

En Oaxaca, México, nos encontramos en estos momentos con una situación parecida con la fiesta popular de la Guelaguetza, la cual se ha celebrado por más de 50 años. Esta es una reunión donde se juntan las diferentes etnias Oaxaqueñas para celebrar sus costumbres compartiendo sus  bailes, comida, artesanía, y solidaridad con sus invitados de honor. Esta fiesta fue una atracción turística de cuyo contenido siempre el gobierno federal se sintió orgulloso. Pero ya no más, con la movilización de los profesores y campesinos del estado, APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), esta fiesta se ha convertido en un acto subversivo, donde para llegar a su celebración hay que pasar los controles policiales, el auto en que se viaja es registrado y la policía y militares se encuentran listos para seguir actuando contra los movimientos populares. Cabe mencionar que en la lucha de la APPO para sacar de su puesto al Gobernador de Oaxaca, la cual ha sido vana,  hay varios campesinos muertos, desaparecidos, ó en prisión. Sin embargo esto no es ajeno a los mexicanos, quienes se están acostumbrando a ver en el DF (Distrito Federal, ó Ciudad de México) cientos de manifestaciones y a una cuadra de distancia las fuerzas represivas actuando en el momento que ellas decidan que la situación se les puede escapar de las manos, obviamente la prensa oficialista y de derecha aplauden estas actitudes represivas.

Y en Chile, las imágenes que vimos por TVN el día de la toma de posesión de Michelle frente a la Moneda, a la vista de todo el país, la gente gritaba cantos de apoyo cuando sin ton ni son el guanaco empezó a vomitar su carga contra la gente que celebraba,  y ahí aparecieron los Carabineros con sus gases lacrimógenos y sus macanas dándole duro a la alegría popular. ¿La razón? Ellos consideraron que algunos manifestantes se estaban acercando mucho a las vallas de contención, ubicadas a una cuadra frente a la Moneda, y de golpe y porrazo decidieron que la única solución era la represión. Cualquier parecido con la situación ocurrida en Toronto es pura coincidencia. Si analizamos la situación de los Mapuches en el sur veremos que la represión que sufrió  la Rojita es la misma que ellos experimentan día a día en su lucha por recuperar sus tierras y aquí la llaman “terrorismo” y los juzgan con las leyes “antiterroristas.” Pero esto es común en Chile en cualquiera protesta, manifestación ó aniversario popular ó de reivindicación. ¿Y cuál es la respuesta de las autoridades? Es la misma que dieron en Toronto a la selección.

En estos tres casos vemos la misma reacción. No esperemos que en Canadá pase algo, a lo mas una disculpa diplomática, si la policía hace alguna investigación, cosa que no creo, la harán por medio de Asuntos Internos, es decir lo harán ellos mismos, solo una gran presión popular podría llevar esta caso a esferas mas altas, la protesta morirá de muerte natural. Y esto acá es algo lógico, si la policía de Toronto reconoce públicamente que se equivocaron, las acciones civiles en su contra desencadenaría un gasto de millones de dólares en pagos de compensación, así es que ni piensen en una disculpa pública, a lo hecho pecho.

Como muestra tres botones: (i) Durante la segunda guerra mundial el gobierno canadiense metió en campos de concentración a todos los japoneses que vivían en el territorio, esto incluyo a canadienses nacidos en el país, tomo cerca de 50 años para que el gobierno reconociera su error y hace unos pocos años que pagó la indemnización correspondiente; (ii)En el segundo ejemplo están las escuelas para nativos, donde el gobierno federal secuestraba a los niños en sus comunidades y los enviaba a colegios cristianos en donde se les prohibía hablar su idioma. En los colegios cientos de estudiantes sufrieron todo tipo de abusos a manos de los religiosos. Hace solamente un par de años que se empezaron a pagar indemnizaciones, el problema subsiste aun en las consecuencias de pobreza y violencia en dichas comunidades.  

Mientras la población aborigen es solo de un 2.7% de la población Canadiense, ellos representan el 18.5 de la población en las prisiones federales (Canadian Centre for Justice Statistics, 2006) De acuerdo a los datos estadísticos de Canadá, la tasa de encarcelamiento para la gente no de origen nativo es 117 por 1000 000 adultos, esta es  para el pueblo nativo de 1024 por 1000 000, o casi 9 veces mas alta. Además los nativos son los menos probables de obtener libertad condicional y los que tienen penas mayores que los blancos por un mismo delito. (iii) El  caso mas reciente es el de los infectados con SIDA y Hepatitis C por las transfusiones de sangre en los años setenta, recién ahora se están compensando a los pocos sobrevivientes. Así es que esa es la realidad, podemos sentarnos y esperar las disculpas.

El Gobierno conoce bien esta situación a través de su Ministerio de Relaciones Exteriores, y lo único que puede hacer es hablar fuerte, pues desde la derecha hasta la concertación están atónitos con la situación. El hecho que la selección gano el tercer lugar le dio un respiro para dar el borrón y cuenta nueva y así calmar a la gente, sin embargo si la rojita hubiera perdido la situación se le habría complicado generándolo otro  problema a la Michelle pues los UDIentos y a los aficionados del fútbol, gente despolitizada gracias al contubernio Militares-Derecha-Concertación se la hubieran comido. No creo que como medida sana se atrevan a una renacionalización  del cobre, ó a cobrar un royalty decente a las compañías canadienses que explotan y roban nuestro cobre con el asentimiento de las autoridades, o que cancelen el proyecto Pascua-Lama el cual si seria una muestra de soberanía e independencia.

Me gustaría también que los periodistas que hoy día alzan su voz lo hicieran con la misma vehemencia cuando este tipo de actitudes pasan en Chile, las cuales las llaman acciones violentistas, como quien dice: candil de la calle, oscuridad en la casa. Nunca he visto a un periodista de la TV ó de las cadenas hablar siquiera de la rudeza de la represión, por el contrario, la apoyan hasta la ignominia, las críticas solo se pueden leer en periódicos alternativos de los dos consorcios periodísticos regalones de la Concertación.

Finalmente no estoy diciendo que no es importante lo que paso con la selección  sino que las cosas tienen una causa y no pueden analizarse aisladamente. Por ultimo, seria muy interesante que la policía recordara segundos antes de tomar una decisión represiva aquello que mi madre solía decirnos cuando nos regañaba y nosotros tratábamos de buscar una explicación: el penseque, el creique y el esteque es pariente del tonteque.

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