“A todas las víctimas debería indemnizarse, a pesar de que este es un caso especial, como lo es el caso de Orlando Letelier, donde también se llegó a un acuerdo internacional, pero efectivamente a todas las víctimas debería repararse de forma parecida”, precisó.
Insunza aseguró que en el caso del diplomático español, el gobierno chileno se comprometió con Naciones Unidas a una reparación moral del caso, con una declaración pública y un acto simbólico y también a una compensación monetaria del hecho, el que resultó más lento de lo esperado, debido a la larga discusión que se produjo en el parlamento.
El abogado de derechos humanos expresó su deseo de que las reparaciones en este tipo de crímenes se conviertan en un deber y una práctica habitual por parte del gobierno. “Debería ser una política de Estado, en consenso con todos los poderes. Estos acuerdos, que pueden ser puntuales, todos esperamos que se vayan instalando en el mundo de los derechos humanos y también en el derecho internacional”, puntualizó.
Insunza advirtió que la reparación económica no impida que se avance en la condena de los culpables del crimen, manifestando que a pesar de haberse aplicado la amnistía “nuestra esperanza es que en algún momento se pueda reabrir la causa criminal para perseguir las responsabilidades de las personas autores del homicidio de Carmelo Soria, esperamos la mayor justicia posible en lo penal”, concluyó.
